Para designar a dirigentes y lí­neas a seguir



Ratificar las grandes lí­neas polí­ticas a seguir en los próximos cinco años y designar a los dirigentes que las aplicarán es la misión del congreso quinquenal del Partido Comunista Chino (PCC), la mayor formación polí­tica del mundo, que reina en China desde 1949.

El primer congreso se celebró en julio de 1921 al cual asistieron sólo 13 personas, reunidas en un aula de una escuela femenina cerrada por vacaciones. El partido sólo tení­a entonces medio centenar de miembros y hoy cuenta con más de 70 millones, aproximadamente 5% de la población china.

El congreso que empezó este lunes es el 17º que celebrará el partido. Se llevará a cabo durante una semana en el imponente Palacio del Pueblo, que bordea la plaza de Tiananmen, en el corazón de Pekí­n, uno de los sí­mbolos del poder comunista que domina al paí­s más poblado del planeta desde hace 58 años.

Están convocados 2.217 delegados, 80% de ellos hombres, designados en los últimos meses por las asambleas del partido. Ahora debatirán a puerta cerrada.

En teorí­a, serán los encargados de designar al Comité Central (198 miembros de pleno derecho y 158 suplentes sin derecho a voto en el 16º congreso) y de consagrar al núcleo dirigente: el secretario general (Hu Jintao desde 2002), los miembros del Buró Polí­tico y los del comité permanente del Buró Polí­tico (nueve desde 2002).

También elegirán a la Comisión Militar central, que controla al ejército.

En la práctica, las decisiones más importantes son tomadas por el reducido grupo de altos dirigentes.

Oficialmente, desde 2002 los delegados ya no sólo representan al partido y a los afiliados que los han designado, sino también a los diferentes grupos sociales de la China de las reformas, especialmente a los empresarios.

El congreso del PCC se celebra cada cinco años desde 1977. Entre 1956 y 1969 no se llevó a cabo. Fue el periodo comprendido entre el fracaso del Gran Salto Adelante (el programa de reformas lanzado por Mao para favorecer la industrialización) y el inicio de la Revolución Cultural.

En 1956, unos 50 representantes extranjeros fueron invitados a asistir al congreso. A partir de ese momento, ningún otro extranjero ha asistido jamás a otro congreso del PCC.