Para calmar tensiones


Similitud. Para analistas, la situación entre Rusia y EE.UU. es parecida al tiempo de la Guerra Frí­a.

La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, inicia hoy en Moscú una delicada misión para tratar de aplacar las tensiones en las relaciones ruso-estadounidenses que recuerdan cada vez más a la Guerra Frí­a.


Rice es esperada a las 11:50 en la capital rusa para una visita de tres dí­as.

Según la embajada de Estados Unidos en Moscú, la secretaria de Estado cenará hoy con el viceprimer ministro ruso, Serguei Ivanov.

De acuerdo con la prensa rusa y los analistas, Serguei Ivanov, quien sigue a cargo del sector defensa después de haber sido ministro de Defensa, es uno de los posibles sucesores del presidente Vladimir Putin.

El mandatario ruso recibirá a Condoleezza Rice mañana durante una jornada dedicada a conversaciones con el ministro de Relaciones Exteriores, Serguei Lavrov, y con el secretario del Consejo de Seguridad Ruso, Igor Ivanov.

Según el diario ruso Kommersant, esta visita se anuncia como «la más difí­cil para Rice desde su llegada al Departamento de Estado», en 2005.

Las relaciones entre la «hiperpotencia» norteamericana y la Rusia de Putin se han degradado considerablemente en los últimos meses.

Esto se debe fundamentalmente al proyecto norteamericano de crear un escudo antimisiles en Europa de Este desplegando diez interceptores en Polonia y un radar en la República Checa.

Si bien Estados Unidos sostiene que este escudo antimisiles está destinado a defender a Europa de un ataque de Estados «parias» como Irán y Corea del Norte, Rusia sostiene que es una amenaza en sus fronteras y advierte contra un desequilibrio de las fuerzas en el continente europeo.

En Moscú, Nikolai Bordiuja, el secretario de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, que agrupa a siete paí­ses de la ex URSS, consideró que este proyecto es un «arma cargada» lista para amenazar a Rusia.

Por su parte, Rice denunció la semana pasada ante el Senado la «concentración de los poderes en el Kremlin» ruso.

La secretaria de Estado también pidió «elecciones libres y equitativas» durante los comicios legislativo en diciembre y presidencial en marzo, en momentos en que la oposición rusa tiene dificultades para expresarse o es amordazada cuando sale a las calles.

Según la embajada norteamericana, Rice también se reunirá con cinco representantes de la sociedad civil.

Estas polémicas tienen lugar después de las violentas acusaciones de Vladimir Putin contra el gobierno norteamericano, al cual acusa de «desestabilizar» al mundo con su visión «unipolar» y de querer impulsar nuevamente la carrera armamentista con su proyecto de escudo antimisiles.

El Presidente ruso ya anunció la congelación del Tratado sobre las Fuerzas Convencionales en Europa, uno de los textos más importantes para garantizar la seguridad en el continente europeo.

La semana pasada, Vladimir Putin estableció indirectamente un paralelo entre la polí­tica exterior de George W. Bush y la de Adolf Hitler en un discurso pronunciado para conmemorar la derrota de la Alemania nazi.

Esta polí­tica muestra «igual que en la época del Tercer Reich, el desprecio de la vida humana y las pretensiones a la excepción mundial y al diktat», afirmó.

Después de un pedido oficial norteamericano para que aclarase sus afirmaciones, el Kremlin sostuvo que Putin no se referí­a a Estados Unidos, sin precisar a qué paí­s se referí­a.

Otro tema de discordia que probablemente planteará Rice es la reticencia rusa ante las presiones norteamericanas para que Kosovo obtenga la independencia.

Rusia, un aliado tradicional de Serbia, considera que acordar la independencia a Kosovo constituirí­a un precedente peligroso, sobre todo para el Cáucaso.

«Guerra Frí­a»

La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice estimó a su llegada hoy a Moscú que no habí­a razones para hablar de «Guerra Frí­a» entre Rusia y Estados Unidos.

«Como alguien que viene de ese perí­odo, como una especialista en el mismo, creo que los paralelos sinceramente no tienen base alguna», afirmó.

«No es un momento fácil para la relación. Pero me parece que tampoco se trata de un perí­odo en el cual, en mi opinión, sucedan cosas catastróficas», declaró Rice a los periodistas.