El papa Benedicto XVI manifestó hoy su «preocupación» por la situación de Bolivia e invitó a la iglesia de ese país a trabajar por «la reconciliación» y a «salvaguardar la paz».
Las palabras del Papa fueron pronunciadas ante los obispos de la Conferencia Episcopal Boliviana, encabezados por el cardenal Julio Terrazas Sandoval, quienes cumplen la tradicional visita «ad limina» al Pontífice cada cinco o seis años.
«Conozco bien las difíciles circunstancias que afectan a los fieles y ciudadanos de vuestro país desde hace algún tiempo, y que en estos momentos parecen agudizarse aún más», afirmó el Papa.
«Son ciertamente motivo de preocupación y de especial solicitud pastoral para la Iglesia, que ha sabido acompañar muy de cerca a todos los bolivianos en situaciones delicadas, con el único fin de mantener la esperanza, avivar la fe, fomentar la unidad, exhortar a la reconciliación y salvaguardar la paz», agregó.
La Iglesia católica boliviana solicitó en octubre pasado al presidente socialista Evo Morales así como a la oposición, que encuentran mecanismos para pacificar a Bolivia tras varias semanas de protestas en cinco de las nueve regiones del país, que dejaron un saldo de 19 muertos y varias decenas de heridos.
En su discurso el Papa reconoció que «se perciben signos de un cierto debilitamiento de la vida cristiana por factores de origen diverso», así como «una extendida incoherencia entre la fe profesada y las pautas de vida personal y social» en Bolivia.
Para el pontífice tal debilitamiento «deja expuestos a los bautizados al influjo de promesas deslumbrantes pero vacías», advirtió.
El jefe de la iglesia católica elogió la «devoción popular» de ese país, que calificó de «medio poderoso» y «precioso tesoro acumulado durante siglos gracias a la labor de misioneros audaces».
«Es un don que ha de ser ciertamente custodiado y promomovido hoy», dijo.
«Ante la situación de pobreza, marginación o desamparo de buena parte de la población», Benedicto XVI invitó a la iglesia a «servir desinteresadamente a los hermanos».