Para celebrar el primer aniversario de la elección del Sumo Pontífice Francisco, Monseñor Nicolás H.M.D. Thevenin, Nuncio Apostólico de Su Santidad y Decano del Cuerpo Diplomático acreditado en Guatemala, ofició en la Catedral Metropolitana, el miércoles 12 de marzo de 2014, una bella Misa de Acción de Gracias, con pompa de marimba, coro y el gran órgano de tubos Walcker.
En la magistral homilía que pronunció, hizo saber que el Papa Francisco consideró más importante que realizar una celebración en Roma de su primer aniversario, tomar un retiro para conversar intensamente con Dios, para vivir y actualizar más Su Palabra. También dijo a los presentes que se debe comprender cada frase del “Padre Nuestro” y agregó que el mensaje del Sumo Pontífice ‘no es flojo ni blando’ sino que es un mensaje liberador porque solamente se basa en la Verdad y la Palabra del Señor. Añadió que el Papa tiene mucho interés en acercarse a todas las personas por medio de los obispos, presbíteros, diáconos y fieles laicos. Continuó diciendo que: “Mucha gente presenta a nuestro país (Guatemala) con problemas. Un cristiano no ve problemas; un cristiano seguidor del Señor en la Fe, en la Providencia, sabe que tenemos que transformar lo que la gente ve como problemas en retos que se pueden superar…” El jueves 13 de marzo, Monseñor Thevenin ofreció una fraternal recepción en la Nunciatura Apostólica de la Ciudad de Guatemala. Allí manifestó con viva emoción lo siguiente: “Hace exactamente un año a esta misma hora apareció en el balcón de la Basílica de San Pedro por primera vez, el Papa Francisco, apenas elegido por los cardenales. Un mes después mandado por él, su servidor llegaba por primera vez a Guatemala recibido calurosamente por las autoridades de la Iglesia Católica y por las autoridades supremas del Estado. Por lo tanto esta tradicional fiesta del Papa reviste hoy un significado muy particular. Estos últimos meses he tenido la alegría de poder recorrer más de doce mil kilómetros de territorio guatemalteco y esto me ha permitido descubrir más en comunidad el país, su cultura, su rica historia, sus costumbres. El Papa Francisco nos recomendó ir hasta las periferias, y la misión propia del Nuncio es hacer llegar el corazón tierno y misericordioso del Papa hasta donde él no tiene la oportunidad de ir físicamente, para anunciar sin descanso el mensaje del Señor en su Evangelio. Gracias a estas visitas en el interior de Guatemala he podido descubrir el extraordinario potencial humano que tenemos. He podido admirar las múltiples obras que se realizan, sin que nadie hable, a favor de la educación, de la salud, de las personas más vulnerables como los niños abandonados y maltratados, las mujeres víctimas de violencia… Lo importante es que cada uno tome responsabilidades y cada uno se sienta corresponsable del bien común. Y la misión de la Iglesia Católica, guiada por el Santo Padre que lo recuerda siempre y nos anima en este sentido, es precisamente suscitar, educar a todos los niños, como a los adultos, a dejar a un lado los egoísmos y los intereses personales, ó la búsqueda de éxito material sin valorar suficientemente la riqueza fundamental de la persona humana, creada a semejanza de Dios para impulsar la dignificación de una sociedad más armoniosa en la unidad, en la solidaridad, en la justicia y la caridad… Que el Señor los bendiga a todos ustedes, a sus familias y nuestra Guatemala. Invito a un brindis por el Presidente Otto Pérez Molina y Su Santidad el Papa Francisco.” En ambos eventos estuvo presente Monseñor Óscar Julio Vian Morales, Arzobispo Metropolitano de Santiago de Guatemala. La Biblia en Juan 14, 27 nos dice: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” ¡Dios bendiga al Papa Francisco!