Apenas cayó una fuerte lluvia durante tres horas y ya causó estragos para más de 500 personas, una mujer murió, 30 casas destruidas, más de 40 viviendas con serios daños, miles de quetzales en pérdidas materiales, destrucción de infraestructura y carencia de servicios básicos, era la situación en cinco colonias de Palín, Escuintla, hoy.
lahora@lahora.com.gt


María Ester Suruy Pirir, de 65 años de edad, falleció ahogada al hundirse el suelo, pero antes logró salvar a tres nietos informó su esposo, José Luis Ramos Chiquival, quien perdió todas sus pertenencias.
Los habitantes de las colonias Las Marías, Vistas de Palín, María Isabel, Sacramento y Línea Férrea se encuentran con la calle principal inundada con lodo, además de sus casas en el suelo, igualmente anegadas y los drenajes destruidos. El combustible bunker de una maquila se derramó y corría sobre la calle. En la carretera de entrada a Palín, traileres y vehículos quedaron soterrados desde anoche y el acceso estaba cerrado para viajar a Escuintla o salir hacia la capital. Quedaron destruidos los parqueos del centro comercial más grande de la ciudad.
Luego de 15 horas de ocurrido el desastre era nula la respuesta de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), la municipalidad de Palín y representantes de otras instituciones estatales apenas se reunían para planificar sobre la evaluación de daños.
La única acción concreta desde las primeras horas fue el trabajo de las cuadrillas de Covial y Caminos, que removieron toneladas de lodo y piedras que cubrieron los neumáticos de transporte pesado y vehículos livianos. También se acordó permitir el paso sin cobro durante todo el día al transporte de carga por el peaje de la autopista Palín Escuintla.
Tal como han evaluado analistas, la capacidad de respuesta del Estado y sus administradores ante los desastres por lluvia, sigue siendo deficiente, hasta el mediodía de este viernes los damnificados seguían sin recibir ayuda de emergencia como alimentos y agua potable.
La Alcaldía de Palín anunció que únicamente había 52 personas en un albergue improvisado en la escuela San Antonio. La población denunció que por un tiradero temporal de ripio y tierra en la autopista, el agua de la lluvia se desvía hacia las colonias afectadas, donde por primera vez ocurre una desgracia de tal magnitud.