Los países vecinos de Israel y de los territorios palestinos participarán con «reservas» en la reunión internacional sobre el conflicto israelo-palestino en Annapolis (Estados Unidos), a causa de la poca claridad que existe sobre los temas que se tratarán, afirmaron responsables árabes.
«La invitación formal para participar en esta conferencia fue enviada el martes a las partes árabes, sin que esto nos proporcione más aclaraciones sobre el contenido», señaló uno de esos responsables, interrogado por teléfono desde Ammán. «La reunión está rodeada de una misteriosa vaguedad, y esa falta de detalles suministrados por los organizadores nos hace temer la existencia de una agenda oculta», agregó esta fuente, que solicitó el anonimato.
«Las cosas no se presentan bien, de ninguna manera», insistió un ministro árabe, que también pidió el anonimato. «Ni siquiera habrá un comunicado conjunto. Si este es el tipo de negociación que se hará de ahora en adelante, ¡que Dios nos proteja»!, dijo a la AFP.
Sin embargo, estas fuentes afirman que la participación de los países árabes en esta reunión sólo se decidirá después de un encuentro ministerial el jueves y el viernes en El Cairo.
«Si el presidente palestino pide a los países árabes que lo apoyen en Annapolis, eso influenciará las posiciones de algunos que todavía se muestran reticentes», explicó un ministro árabe.
Jordania, Egipto y Arabia Saudita tienen reservas sobre esta reunión y quieren que los temas de fondo que ocasionaron el conflicto israelo-palestino figuren en el orden del día.
Si bien la participación de Egipto y Jordania –dos países que firmaron la paz con Israel– es segura, Arabia Saudita se ha negado a revelar por el momento si estaba a favor de una participación en esta reunión.
Un responsable árabe que solicitó el anonimato dijo a la AFP que la presencia del ministro de Relaciones Exteriores saudita, el príncipe Saud al Faisal, «no era segura». Según él, «el reino optará probablemente por una representación de un nivel más bajo».
Por su parte, el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, consideró que no hay que esperar «que la reunión de Annapolis resuelva todos los problemas». «La reunión puede constituir el comienzo de negociaciones y nosotros desplegamos todos nuestros esfuerzos para lograr que esta reunión tenga éxito en lo que nos interesa», sostuvo.
El rey Abdalá II de Jordania expresó en varias oportunidades su preocupación ante las bases demasiado «vagas» de esta reunión.
«Lo que nos preocupa son los pocos detalles que tenemos sobre esta conferencia. Todo es muy general. Si esto sigue así de vago hasta el comienzo de la conferencia, temo que no habrá sorpresas en Annapolis», declaró el lunes al semanario alemán Der Spiegel.
Annapolis podría permitir iniciar negociaciones sobre el estatuto definitivo de los territorios palestinos, y Jordania se siente involucrada por las cuestiones relativas a este estatuto como las fronteras, los refugiados y Jerusalén.
Otros dirigentes árabes dijeron que era mejor estar en Annapolis, «para que los palestinos no se encuentren aislados frente a Israel».