Países árabes propusieron hoy iniciativas para tratar de poner fin a los combates entre partidarios de la mayoría y de la oposición en Líbano, mientras un diplomático egipcio dijo que este país no puede ser controlado por un bando apoyado por Irán.
«Egipto y otros países árabes están muy preocupados por las acciones del Hezbolá en Líbano», indicó el diplomático que pidió el anonimato, y agregó que «no podemos permitir que una parte apoyada por Irán tome el control en Líbano».
Partidarios armados de la oposición libanesa, encabezada por el movimiento chiita Hezbolá y apoyado por Irán, tomaron hoy el control de varios barrios considerados como bastiones de la formación sunita progubernamental de Saad Hariri en el oeste de Beirut, según testigos.
«Una oferta de solución fue propuesta (ayer) a Hezbolá pero la rechazó y eso significa que tiene la intención de continuar el sabotaje», dijo el diplomático al referirse a la iniciativa propuesta por el jefe de la mayoría Saad Hariri para poner fin a la crisis.
«Estamos muy preocupados por lo que pasa, pues eso quiere decir que Irán quiere controlar el país», añadió.
El secretario general de la Liga árabe, Amr Musa, interrumpió su viaje a Estados Unidos y era esperado en El Cairo hoy para seguir de cerca la situación y decidir las gestiones necesarias para contener la crisis, afirmó su adjunto Ahmed ben Helli.
«Musa estudia especialmente la celebración de una reunión urgente de ministros árabes de Relaciones exteriores», añadió.
Arabia Saudita y Egipto, que apoyan al gobierno de Fuad Siniora, pidieron la celebración de una reunión de ese tipo urgentemente, para poner término a los sangrientos combates en Beirut, según una fuente diplomática árabe.
«A la luz de la peligrosa escalada en Líbano, el reino saudí apoya la celebración de una reunión extraordinaria de urgencia del Consejo ministerial de la Liga árabe en El Cairo para discutir sobre la crisis libanesa», indicó un responsable de Relaciones exteriores saudita citado por la agencia oficial SPA.
Egipto afirmó su apoyo a esa reunión, según un portavoz del ministerio de Relaciones exteriores citado en un comunicado.
Jordania dio también su acuerdo a la reunión «con el fin de poner término a la crisis política en Líbano y traer la calma», afirmó su jefe de la diplomacia, Salaheddine al-Bachir, en declaración a la agencia Petra.
Dijo que Jordania apoya al «gobierno legítimo y a las instituciones constitucionales en Líbano» y llama a las fuerzas beligerantes «a respetar a la autoridad del gobierno, pues si esta fuera humillada, eso conduciría a más violencia y caos».
«Todas las partes son llamadas a la prudencia y a retomar el diálogo», dijo Bachir.
El presidente yemenita Ali Abdala Saleh propuso por su parte encargar al jefe del ejército libanés, Michel Sleimane, llevar a cabo un diálogo con diferentes partes para hacer cesar los combates, indicó hoy la agencia Saba.
El presidente yemenita presentó su propuesta al general Sleimane y a los jefes de las partes libanesas y discutió sobre el tema vía telefónica con los dirigentes sauditas y egipcios.
Por su parte, el presidente sirio Bachar al-Assad declaró hoy que la grave crisis en Líbano es «un asunto interno» y expresó el deseo de que los libaneses lleguen a «una solución por medio del diálogo».
La agencia oficial siria Sana indicó que Assad declaró esto durante una entrevista en Damasco con el emir de Qatar, Hamad Ben Khalifa al-Thani, cuyo país inició una mediación en Líbano.
La entrevista entre Assad y el emir de Qatar fue sobre «la coyuntura regional, especialmente en Líbano», según Sana.
Por otro lado, el presidente israelí, Shimon Peres, acusó hoy a Irán de fomentar los problemas en Líbano, en el marco de su intento de «reinar en todo Oriente Medio».
«Lo que pasa en Líbano no es sorprendente (…) Es un nuevo capítulo de la batalla llevada a cabo por Irán para reinar en todo el Oriente Medio», declaró el jefe de Estado en un mensaje transmitido por la radio pública.
Subrayó que esta «nueva tragedia» que conoce Líbano no «tiene ninguna relación con Israel».