«Es mejor dar mala calidad, que no darla», dijo Ludwing Ovalle al ser cuestionado por la crisis hospitalaria. Advierte que él y su cartera siempre han estado dispuestos al diálogo.
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Según Ovalle, el 90% de los hospitales nacionales están abastecidos gracias al incremento en el presupuesto, por lo que no entiende la inconformidad por parte del grupo de médicos ya que él ya hizo entrega de los recursos que ofreció, «ofrecí Q20 millones procedentes del Congreso los cuales venían dirigidos para la compra de medicamentos y en eso los invertí, mi compromiso es comprar el equipo de acuerdo a la ley, porque de lo contrario yo seré sancionado».
Ovalle, menciona que de acuerdo a los compromisos hechos de garantizar los salarios de todos los médicos, los pagos de los bonos de mil quetzales de octubre, noviembre y diciembre y la garantía de medicamentos en un 90% en los hospitales ya se ha cumplido. También mencionó que el lunes de la semana pasada invitó a médicos representantes del sindicato a llegar a su oficina pero ellos cancelaron la reunión.
Ante estas declaraciones, Aníbal Flores, del sindicato del Hospital Roosevelt, respondió que ellos no entablarán diálogo con el Ministro hasta que tomen en cuenta a los más de 17 sindicatos organizados en toda la República, ya que él invita únicamente a los representantes del Sindicato de Trabajadores de Salud Pública y a representantes de la sociedad civil.
«Tenemos conocimiento del incremento en el presupuesto, pero esos fondos deben ser dirigidos directamente a los nosocomios y no al programa de Mi Familia Progresa», declaró Flores.
Jorge Arriola, representante del Mecanismo Coordinador del País (MCP), declara «injustificable que el Ministerio de Salud pretenda comprar antirretrovirales a un alto precio en Guatemala, cuando el Fondo Internacional de la OPS permite que se consigan estos medicamentos a Q4 por unidad». Ante esto, Ovalle responde que si no han hecho la compra de esa forma es porque la OPS no ha ayudado.
«En mi opinión es inaceptable que las empresas tabacaleras paguen menos impuestos, ya que el daño a la salud de los guatemaltecos es grande», dijo el ministro de Salud, Ludwig Ovalle.
Aun así, menciona que los proyectos que saldrían afectados al gravar al cigarrillo, sería el programa de seguridad sexual y reproductiva, entre otros.