Ovalle: «Es muy difí­cil resucitar a un muerto»


Miriam Ovalle Gutiérrez, Directora del Inacif. FOTO LA HORA: Carlos Duarte.

Miriam Ovalle Gutiérrez, Directora del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), habla sobre los resultados y los proyectos a futuro de una institución con una alta demanda de trabajo, debido a los elevados í­ndices de criminalidad en el paí­s.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Con una asignación presupuestaria de 94.6 millones de quetzales, la directiva de la institución forense tiene una serie de proyectos que buscará implementar el próximo año.

Pregunta: ¿Cómo fue, a nivel general, su primer año al frente de Inacif?

Respuesta: Yo le dirí­a que es muy fácil criar a un niño, pero es muy difí­cil resucitar a un muerto; y casi esa es la función que a nosotros nos tocó. Recibimos una infraestructura en muy mal estado, y nos ha tocado ir reparando y adecuando.

P.: Se habló mucho de eso cuando se apertura Inacif, ¿cómo se encuentran esos aspectos?

R.: Todas las sedes a nivel local y departamental cuentan con su equipo de cómputo, equipo de fotocopiado, camillas, servicio de extracción de desechos sólidos, vehí­culos propios y suficientes médicos para las áreas clí­nicas y patológicas, entre otros detalles.

P.: ¿Cuáles son los logros que subrayarí­a en este momento?

R.: Lo más importante, aparte de lo material, es que ya contamos con protocolos; con esto nos referimos a guí­as básicas de trabajo que incluyen paso a paso lo que cada uno de los médicos debe ir haciendo. Aún cuando enfrente del cadáver o de la ví­ctima viva esté un profesional, este sigue siendo un ser humano y eso lo convierte en una persona sujeta a errores, y los protocolos disminuyen el margen de error que se pueda dar.

P.: En relación al presupuesto asignado para el primer año de funcionamiento de Inacif, ¿cómo se vieron los proyectos y la operatividad?

R.: En un principio nos preocupó ver la cantidad porque todas las entidades hablan de presupuestos mucho más altos. Creo que fue el necesario.

P.: ¿Cómo se proyectan en cuanto a lo asignado para este año?

R.: Son 94.6 millones de quetzales, que sin son manejados con transparencia y eficiencia creo que van a ser suficientes.

P.: Respecto al repunte de criminalidad que se dio este año en el paí­s, ¿se vio afectada la capacidad o el alcance de Inacif en ese marco?

R.: Todo el año nos sentimos saturados; lo que hay que resaltara es que Inacif conoce tanto los hechos criminales como los accidentes y esto hace que nuestra carga de trabajo sea bastante más alta de la que se manejan a través de los entes relacionados con el sector de justicia y seguridad, nuestras estadí­sticas son más amplias.

P.: En relación a los procesos penales, ¿En cuantos de estos aportó pruebas cientí­ficas el Inacif durante este año?

R.: Lo que sí­ le podrí­a mencionar es que este año nuestros peritos pasaron sobresaturados de citaciones a debates, sobre todo en las secciones de biologí­a, balí­stica y toxicologí­a. Eso nos da el í­ndice de que la participación de ellos ha sido determinante en cuanto al esclarecimiento de hechos delictivos. Considero que en casi todos los debates que hubo este año en los tribunales, ha habido peritos de Inacif presentes.

P.: En otro tema: Organizaciones Sociales y el propio PNR han criticado que Inacif, como entidad del Estado, no realice exhumaciones en los casos de los crí­menes del conflicto armado, ¿qué postura tienen sobre ello?

R.: La Ley de Inacif establece que este actúa por orden de autoridad competente, y en el caso de las exhumaciones es una atribución especí­fica del Juez. Nosotros, sin esa orden, no podrí­amos hacer exhumaciones porque violentarí­amos el debido proceso, pero si el juzgado nos da la obligación de hacerlo es nuestro deber.

P.: ¿Pero no hubo tales órdenes de juez este año?

R.: Se dieron varias: hubo exhumaciones, dentro de las que yo recuerdo, en Cobán, Chinautla, Puerto Barrios, Petén; donde han participado nuestros peritos.

P.: ¿Se refieren a los casos de genocidio?

R.: Verificamos causas de muerte, cuando alguna necropsia dejó factores de duda, o cuando algún cadáver fue inhumando sin practicarle la necropsia. No sé qué número de órdenes hemos recibido en los casos de genocidio, pero cuando recibimos una orden la atendemos.

P.: ¿Cómo se proyecta Inacif para el próximo año?

R.: Está en proceso el sistema informático general que nos permita tener en red las 27 morgues de todo el paí­s, el terreno en Escuintla para nuestro primer centro pericial modelo, los terrenos para las morgues y centros periciales de Coatepeque y Malacatán también están en su fase final. Además el laboratorio de ADN que echará a andar durante el primer semestre de 2009; queremos avanzar en cuatro centros periciales en las áreas más necesitadas, tener para el 2011 unos 14 centros periciales más, entre otros.