Otto Pérez y el pueblo en el futuro


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En este último año se ha podido ver un ataque constante, por la mayorí­a de los medios de comunicación, al presidente ílvaro Colom y, desde que éste era candidato presidencial el ataque violento fue contra su esposa Sandra de Colom, ya no digamos siendo ésta la Primera Dama de la nación quien cometió desatinos. Jamás la he visto en persona y menos crucé palabra alguna con ella, dentro o fuera del gobierno, tampoco lo hice con ílvaro Colom, aparte de una entrevista radiofónica que le hice cuando perdió frente a í“scar Berger.

Roberto Arias

 


La última novedad es que al quedar Otto Fernando Pérez Molina como presidente electo, toda la Prensa inició el baile, menospreciando totalmente al presidente Colom y poniendo a Pérez como el mesí­as que viene a salvar y a redimir a Guatemala, sin saber cuáles son las intenciones profundas de su corazón y cuáles son los mandatos de los financistas y de los dueños del paí­s: los miembros de las cúpulas económicas y “la embajada”, mandatos que tendrá que cumplir Pérez, como decí­a la tí­a Catocha, llueva, truene o relampaguee, independiente de sus promesas de campaña y de los deseos y sueños del pueblo guatemalteco, quien parece haber caí­do en mayores profundidades de los ensueños de la magia y del encanto, como ocurre en las pelí­culas de Harry Potter, de Blanca Nieves o de La bella Durmiente, con su repertorio de brujas malas, caballeros andantes, reyes, magos y prí­ncipes encantados.
     
      El desencanto vendrá, como siempre, cuando la población despierte y se logre percatar que Otto Pérez no es más que otro mortal que tomó las riendas de un gobierno con población ingobernable que quiere un cambio, pero que nadie quiere cambiar y que, ni siquiera los mexicanos con todo el dinero de sus mares subterráneos de petróleo han podido controlar la violencia, el feminicidio o el narcotráfico que los azota tan impetuosamente.
     
      Seguramente la queja constante de Otto Pérez será que Colom los dejó sin dinero para gobernar y que la deuda flotante sobrepasa cualquier lí­mite, aunque nadie conoce hasta el momento cuál fue la deuda flotante que dejó í“scar Berger a Colom. Para comenzar, puede mencionarse la torpe “remodelación” del aeropuerto, con contratos por cantidades multimillonarias sin presupuesto y, que vieran los próximos gobernantes cómo jodidos harí­an para pagar esas multimillonarias deudas fuera de presupuesto, lo cual conforma las “deudas flotantes”.
     
      Lo que, por lo ya visto, será seguro, son las barbaridades que cometerá la vicepresidente, Roxana Baldetti Elí­as, pariente del ahora panameño Jorge Serrano Elí­as. Esta señora, siendo vicepresidente electo, cometió varias insensateces. Dentro de ellas puede mencionarse lo publicado en medios: que envió trabajadores a la oficina del vicepresidente de la República de Guatemala, doctor Rafael Espada, para que hicieran remodelaciones porque ella ya querí­a remodelar la oficina que le corresponderí­a como vicepresidente, estando ésta ocupada por el Vicepresidente constitucional de la República. No parece que puedan esperar buenas acciones vicepresidenciales con la señora de marras.
     
      Cuando este artí­culo esté en las calles publicado por el Diario La Hora, Otto Rafael Pérez Molina estará en el cambio de mando para ser el próximo Presidente Constitucional de la República de Guatemala. Esperemos que dé lo que pueda dar, sabiendo que tiene los frenos del mismo Ejército, el Cacif y “La embajada”, dentro de otros.