En este último año se ha podido ver un ataque constante, por la mayoría de los medios de comunicación, al presidente ílvaro Colom y, desde que éste era candidato presidencial el ataque violento fue contra su esposa Sandra de Colom, ya no digamos siendo ésta la Primera Dama de la nación quien cometió desatinos. Jamás la he visto en persona y menos crucé palabra alguna con ella, dentro o fuera del gobierno, tampoco lo hice con ílvaro Colom, aparte de una entrevista radiofónica que le hice cuando perdió frente a í“scar Berger.
La última novedad es que al quedar Otto Fernando Pérez Molina como presidente electo, toda la Prensa inició el baile, menospreciando totalmente al presidente Colom y poniendo a Pérez como el mesías que viene a salvar y a redimir a Guatemala, sin saber cuáles son las intenciones profundas de su corazón y cuáles son los mandatos de los financistas y de los dueños del país: los miembros de las cúpulas económicas y “la embajadaâ€, mandatos que tendrá que cumplir Pérez, como decía la tía Catocha, llueva, truene o relampaguee, independiente de sus promesas de campaña y de los deseos y sueños del pueblo guatemalteco, quien parece haber caído en mayores profundidades de los ensueños de la magia y del encanto, como ocurre en las películas de Harry Potter, de Blanca Nieves o de La bella Durmiente, con su repertorio de brujas malas, caballeros andantes, reyes, magos y príncipes encantados.
El desencanto vendrá, como siempre, cuando la población despierte y se logre percatar que Otto Pérez no es más que otro mortal que tomó las riendas de un gobierno con población ingobernable que quiere un cambio, pero que nadie quiere cambiar y que, ni siquiera los mexicanos con todo el dinero de sus mares subterráneos de petróleo han podido controlar la violencia, el feminicidio o el narcotráfico que los azota tan impetuosamente.
Seguramente la queja constante de Otto Pérez será que Colom los dejó sin dinero para gobernar y que la deuda flotante sobrepasa cualquier límite, aunque nadie conoce hasta el momento cuál fue la deuda flotante que dejó í“scar Berger a Colom. Para comenzar, puede mencionarse la torpe “remodelación†del aeropuerto, con contratos por cantidades multimillonarias sin presupuesto y, que vieran los próximos gobernantes cómo jodidos harían para pagar esas multimillonarias deudas fuera de presupuesto, lo cual conforma las “deudas flotantesâ€.
Lo que, por lo ya visto, será seguro, son las barbaridades que cometerá la vicepresidente, Roxana Baldetti Elías, pariente del ahora panameño Jorge Serrano Elías. Esta señora, siendo vicepresidente electo, cometió varias insensateces. Dentro de ellas puede mencionarse lo publicado en medios: que envió trabajadores a la oficina del vicepresidente de la República de Guatemala, doctor Rafael Espada, para que hicieran remodelaciones porque ella ya quería remodelar la oficina que le correspondería como vicepresidente, estando ésta ocupada por el Vicepresidente constitucional de la República. No parece que puedan esperar buenas acciones vicepresidenciales con la señora de marras.
Cuando este artículo esté en las calles publicado por el Diario La Hora, Otto Rafael Pérez Molina estará en el cambio de mando para ser el próximo Presidente Constitucional de la República de Guatemala. Esperemos que dé lo que pueda dar, sabiendo que tiene los frenos del mismo Ejército, el Cacif y “La embajadaâ€, dentro de otros.