Otto Pérez Molina


Popularmente los guatemaltecos se predisponen tras una elección, pues se dice que quien quedó en segundo lugar, hará gobierno en el siguiente perí­odo. Quizás bajo este principio se ha estructurado la estrategia de Otto Pérez Molina, el candidato presidencial del Partido Patriota, quien no titubeará en postularse para los próximos comicios. Basta con recordar la frase pronunciada por el General retirado, horas después de terminada la segunda vuelta electoral: «Perdimos una batalla, no la guerra».

Karen Cardona
lahora@lahora.com.gt

Hasta la fecha, Pérez Molina ha cumplido su promesa después de culminada la elección; su partido se ha constituido en la oposición más grande que la UNE ha encontrado dentro del Congreso y, cada martes acude a desayunar con su bloque para señalar las directrices del partido. Hasta ahora, ha permanecido vigente a través de la fiscalización del actual gobierno y el lema «Mano dura» continúa vivo, aunque sus adversarios aseguran que el camino del Partido Patriota es similar al del Frente Republicano Guatemalteco.

Haber quedado en segundo lugar y ser el «experto en seguridad» son parte de las atribuciones que sus simpatizantes reconocen en Pérez Molina cuando de su candidatura presidencial se habla. El trabajo de su bancada y las giras en el interior del paí­s que más pronto de lo esperado arrancarán con mayor frecuencia, son parte del andamiaje que construye el Partido Patriota.