Otro año que se esfuma


Como dice la canción, el tiempo pasa y nos vamos haciendo viejos. Ahora estamos en la ví­spera de terminar otro año transcurrido, para unos en medio del vendaval, otros sorteando miles de dificultades para sobrevivir entre esta jungla de injusticias e inequidades, otras y otros luchando a brazo partido para dar de comer a los hijos hambrientos. Y también algunos que aprovechando su poder y riquezas, comiendo bien, usando bienes suntuosos y explotando el trabajo de los demás, siguen consumiendo la vida risa y risa.

Factor Méndez Doninelli

Pienso en las limitaciones de las familias campesinas, en su rancho forrado de varas, techo de paja, con sus niños desnutridos, pero labrando la madre tierra para pellizcarle el producto de sus faenas. Campesinos explotados, despojados de su medio de producción.

En las mujeres obreras de las maquilas que durante las extenuantes horas laborales, evitan beber lí­quidos para no tener que perder tiempo en ir al baño, porque les descuentan el mí­sero salario devengado, que los maquileros dejan de pagar violando la ley del salario mí­nimo.

En los obreros agrí­colas, hambrientos y enfermizos que recorren las plantaciones para levantar las cosechas de caña de azúcar, palma africana, plátano o frutas tropicales. Mientras tanto, los terratenientes y oligarcas siguen inflando sus barrigas, derrochando sus excedentes y disfrutando de la vie en rose.

En este otro año que se esfuma pienso también en los ausentes, en los seres queridos, amigas y amigos, camaradas entrañables que se nos anticiparon en el viaje sin retorno, unos antes que otros, en tiempos idos y en el presente.

Uno de los últimos, un querido amigo, el primer actor Salomón Gómez, con quien compartimos agradables experiencias artí­sticas cuando formamos parte del Teatro de Arte Universitario y del grupo de teatro de la Facultad de Ciencias Jurí­dicas y Sociales de Universidad de San Carlos, bajo de la dirección de la querida Maestra Zoila Portillo. Renuevo mis condolencias por este deceso a la familia de Salomón, extensivo al gremio de los trabajadores de la cultura y a los integrantes del TAU.

Concluyo deseando que pese a todas las adversidades, las familias guatemaltecas, disfruten en paz estas festividades y que el 2010 sea pletórico de salud, bienestar y que tengamos suficiente fuerza para continuar en esta vida de lucha. Salud.