Los países de la OTAN buscan el viernes presentar un frente unido en la cuestión de Kosovo, donde sus tropas deberán mantener la calma en caso de una declaración de independencia de la provincia separatista serbia, frente a una Rusia siempre hostil a esta solución.
Los cancilleres de los 26 aliados deberían anunciar en una reunión en Bruselas que mantendrán los 17.000 soldados de la KFOR, la fuerza de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) en Kosovo, territorio administrado desde 1999 por la ONU.
Luego, los ministros tienen previsto reunirse con su homólogo ruso Serguei Lavrov en el marco del Consejo OTAN-Rusia, lo que promete animados debates sobre el futuro de la provincia serbia de mayoría albanesa.
Al abrir el encuentro, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, advirtió el viernes que la Alianza Atlántica «actuará resueltamente» contra los responsables de eventuales violencias en Kosovo, en un contexto de independencia cada vez más probable.
Las últimas negociaciones entre Pristina y Belgrado bajo los auspicios de una troika de mediadores (Estados Unidos, Rusia y la Unión Europea) fracasaron, ya que Serbia, apoyada por Rusia, sólo acepta acordar una amplia autonomía a su provincia, mientras que los albano-kosovares exigen la independencia.
La troika debería entregar su informe sobre la cuestión al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, el viernes, según fuentes diplomáticas.
Para la OTAN, el problema es la ausencia de consenso entre los aliados occidentales sobre el tema de la legalidad de una independencia declarada en forma unilateral por Pristina.
Al final de una cena de cancilleres de países de la OTAN y la UE, el ministro belga Karel De Gucht indicó que la Alianza Atlántica mantendrá a la KFOR, pero también confirmó la falta de consenso sobre los aspectos diplomáticos y jurídicos.
España, Eslovaquia y Grecia muestran serias reservas sobre el principio de una independencia proclamada en forma unilateral, que recibe en cambio el apoyo firme de Estados Unidos y sería defendido con más o menos entusiasmo por Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido, según fuentes diplomáticas.
Pero una declaración de independencia de este tipo no obtendría ciertamente el aval del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que Rusia dispone de derecho de veto.
Según el portavoz de la OTAN, el reconocimiento de la independencia de Kosovo no compete a la Alianza Atlántica, sino a cada uno de sus miembros, por lo que no será discutida el viernes.
La KFOR se encuentra en Kosovo sobre la base de la resolución 1244 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada en 1999 tras el bombardeo de Belgrado por parte de la OTAN con el objetivo de frenar los enfrentamientos étnicos en la provincia separatista de inmensa mayoría albanesa.
Entre las tareas de la KFOR se encuentran la de mantener la seguridad general y garantizar el funcionamiento de la misión de la ONU.