Ortega asume tercer mandato


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Daniel Ortega fue juramentado ayer como Presidente para un nuevo perí­odo de cinco años, con lo que se convierte en el primer mandatario del paí­s electo en tres ocasiones 1984, 2007 y 2012.

Por FILADELFO ALEMAN MANAGUA / Agencia AP

En una ceremonia a la que asistieron 70 delegaciones de todo el mundo, Ortega juró cumplir con la Constitución en medio de crí­ticas de opositores que alegan violó una norma de la misma que le prohibí­a aspirar consecutivamente al puesto y por haber sido presidente en dos ocasiones anteriores.

Ortega realizó el juramento ante unos 8.000 asistentes al acto efectuado en la Plaza de la Revolución, donde se celebró el triunfo revolucionario del 19 de julio de 1979.

Entre las delegaciones asistentes destacaron la presencia del presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y el prí­ncipe de Asturias, Felipe de Borbón.

El presidente Ortega aprovechó el momento y dijo, después de su investidura, que existe «toda una conspiración contra Irán» por su programa atómico y que recomendarí­a a Ahmadinejad proponer «el desarme atómico de Israel, para llevar aires de paz a esa región».

Asimismo, el presidente condenó por primera «el crimen brutal» del lí­der Libio, Moamar Gadafi y culpó a la Organización del Atlántico Norte (OTAN) por el hecho.

Por su parte, Evo Morales, presidente de Bolivia, habló desde La Paz sobre la juramentación de Ortega: «Saludamos con un voto de aplauso esa revolución, a ese presidente antiimperialista y anticapitalista».

Morales no pudo asistir a la ceremonia, aunque en su representación estuvo el vicepresidente boliviano.

Durante las semanas previas, trabajadores de la Alcaldí­a de Managua remozaron la plaza con nuevo pavimento y colocación de tribunas, estandartes, banderas y flores.

Temprano, Ortega sostuvo una entrevista con Felipe de Borbón, por lo que no pudo concurrir al aeropuerto para recibir al iraní­ Ahmadinejad, quien fue recibido por el canciller nicaragí¼ense Samuel Santos.

Desde la semana anterior los hoteles estaban abarrotados por los invitados del gobierno a la ceremonia. El acceso a los mismos ha sido clausurado por agentes de la policí­a.

El vocero de la Policí­a Nacional, comisionado Fernando Borge, justificó que «estamos tomando las medidas necesarias para protección de las personalidades que nos visitan». Entre ellas el cierre de un perí­metro de 500 metros alrededor de cada hotel.

Miles de policí­as fueron distribuidos en las calles de la ciudad en tanto restringí­an el paso de vehí­culos en las proximidades de la Plaza donde no se permitió la circulación de vendedores ni puestos de ventas de comida y refrescos lo cual causó protestas.

Aracely Garcí­a, una mujer que vende diariamente frutas en la zona se quejó porque fue desalojada del lugar y dijo que los policí­as la amenazaron con arrestarla si no abandonaba el lugar.

Sin embargo, Altagracia del Socorro Solí­s, quien habita un grupo de «Casas para el pueblo» donadas por el gobierno, ubicadas en las cercaní­as dijo al canal 63 de la televisión local que habí­a bordado un mantel que le harí­an llegar al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en agradecimiento «porque él también ha dado casas para el pueblo».

Centenares de jóvenes sandinistas fueron llevados en autobuses a las rotondas de la ciudad para celebrar la ocasión portando banderas rojinegras de su partido. En algunas de estas fueron colocadas pantallas gigantes para ver el acto por televisión.

El gobierno canceló las transmisiones de cable y puso en cadena los canales de televisión locales y emisoras de radio.

La mayorí­a de los 8.000 invitados al acto eran representantes de los Consejos de Poder Ciudadano (Cpc), que desde el recién pasado perí­odo presidencial de Ortega han sustituido a los Comités de Defensa Sandinista de su gobierno en la década de 1980, que eran «ojos y oí­dos de la revolución».

Ortega ha financiado en gran parte sus programas sociales «Hambre cero», «Usura cero», «bonos solidarios», «educación y salud gratis», con dinero obtenido de los acuerdos petroleros suscritos con Venezuela, en 2007.

El gobierno de Ortega se define como «cristiano socialista y solidario».