Ortega asume presidencia de bloque con crisis en Nicaragua


El presidente de Nicaragua Daniel Ortega asume hoy la presidencia pro témpore del SICA. FOTO LA HORA:  AFP Miguel ALVAREZ

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, asumirá el jueves la presidencia pro tempore del bloque de Centroamérica con el objetivo «histórico» de avanzar hacia una unidad polí­tica de la región, pero con una crisis en su paí­s y bajo crí­ticas de la comunidad internacional.


Ortega recibirá de su colega de Honduras, Manuel Zelaya, la presidencia regional por un perí­odo de seis meses, durante la XXXIV Cumbre del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) en la sesión que se celebrará el jueves en un hotel la capital nicaragí¼ense.

Con la presidencia de Ortega «va a haber un salto cualitativo en el proceso de integración regional», que pasa por la reestructuración de los instrumentos propios de la región que no funcionan como poder, dijo a la AFP el analista e historiador, Aldo Dí­az.

Estos organismos funcionan desarticulados y no tienen facultades propias de un poder regional. Tal es el caso del SICA, más orientado a lo económico que a lo polí­tico, del Parlamento Centroamericano (Parlacen), que no es vinculante en sus resoluciones y de la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), incompleta, mencionó el analista.

Con la presidencia de Ortega se va a dar un impulso a la reestructuración de estos organismos y «yo veo a corto plazo un parlamento legislando con decisiones vinculantes y a una CCJ integrada por todos los estados», estimó Dí­az.

Ya en la cumbre celebrada en Honduras en diciembre, Ortega habí­a anticipado su interés en promover la unidad de los pueblos de la región contra las polí­ticas extrarregionales.

Centroamérica pasa por «un momento de cambios» que comenzó hace siete años, «Nicaragua ha regresado a la tendencia de orientación socialista y quién se iba a imaginar un cambio en Honduras, Guatemala o en El Salvador, que está por dar un salto (hacia la izquierda)», comentó Dí­az.

Grupos cí­vicos opositores a Ortega, alertaron a los gobernantes del istmo que la presidencia pro témpore del SICA en sus manos «es una grave amenaza» para la región en su conjunto debido a una supuesta falta de vocación democrática.

«No entendemos cómo, un presidente de clara vocación autocrática (…) pueda conducir los esfuerzos centroamericanos en el fortalecimiento de la paz, la democracia, el desarrollo y la libertad»

Ortega asumirá el cargo en momentos en que afronta una severa crisis polí­tica, desatada tras las elecciones municipales del 9 de noviembre, en las que la oposición le acusa de propiciar un fraude.

Por su parte, la comunidad internacional le ha suspendido ayudas importantes cercanas a un tercio del presupuesto nacional, que se estima en 1.600 millones de dólares.

Esto, sumado a una parálisis del Congreso que ha impedido la aprobación de convenios de préstamos por unos 120 millones de dólares, genera falta de liquidez al gobierno para solventar sus gastos corrrientes.

En esa coyuntura polí­tica, se celebrará la cumbre del SICA a la que han confirmado su asistencia los presidentes de Guatemala, Alvaro Colom; El Salvador, Antonio Saca; Panamá, Martí­n Torrijos, y Zelaya que hará el traspaso de la presidencia a Ortega.

También han confirmado su asistencia los cancilleres de Costa Rica, Bruno Stagno, en representación del presidente Oscar Arias, y de República Dominicana, Carlos Morales, según una fuente de la Cancillerí­a.

Los presidentes sostendrán una reunión privada en la que «podrán abordar distintos temas» que serán prioritarios durante la presidencia nicaragí¼ense del SICA, entre ellos la crisis económica mundial, la crisis alimentaria, energética y de medio ambiente, declaró a la prensa el funcionario de la cancillerí­a, Orlando Gómez.

Otras fuentes hicieron mención al interés de Ortega de poner en la agenda regional la discusión de temas relacionados con otros procesos de integración regionales como la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), el Mercosur y el Caricom.