El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció un paquete de medidas económicas orientado a la producción de alimentos, ahorro en las finanzas públicas, búsqueda de créditos internacionales y mercados seguros para encarar la crisis financiera mundial.
El plan propone asegurar con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco de Integración Económica (BCIE) y otros organismos líneas de créditos para la producción, proyectos de infraestructura vial y de saneamiento de agua que son, entre otros, «básicos para mover la economía».
El gobierno por su parte decidió reducir en un 20% los gastos corrientes en sus oficinas, y un 50% los fondos presupuestados para la adquisición de vehículos y viajes al exterior, congelar las plazas vacantes, y llamó a los otros poderes del Estado a ajustar sus finanzas.
En materia macroeconómica el gobierno contempla mantener la política cambiaria en un 5% anual, garantizar la libre convertibilidad del dólar respecto a la moneda nacional y modificar la proyección de crecimiento económico de este año de un 4,2% a un 2%, entre otros puntos.
Ortega sugirió buscar mercados alternos en Rusia, Irán y otros países para romper con la dependencia comercial de Estados Unidos, que ya comenzó a bajar la demanda y precios a la carne, langostas y otros productos nicaragí¼enses a causa de la crisis.