Unas 20 mil personas, entre sindicalistas, estudiantes universitarios, indígenas y campesinas, conmemoraron este día el 68 aniversario de la Revolución de Octubre de 1944, con una marcha en la que rememoraron los logros de esa gesta y presentaron varias demandas al gobierno.
La caminata inició alrededor de las 9:00 horas, en el lugar conocido como El Trébol, zona 8 capitalina, de donde partió hacia la Avenida Bolívar, para luego encaminarse al Centro Cívico y frente a la sede central del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) rechazaron cualquier acto que busque la privatización de dicho ente, solicitaron un mayor abastecimiento de medicamentos y mejor trato a los afiliados.
En la 18 calle de la zona central se unieron otros grupos y continuaron la marcha por la sexta avenida hasta llegar a la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura; previamente, en el “Pasaje Rubio” rindieron un homenaje al dirigente Universitario Oliverio Castañeda de León, lugar en el que fue asesinado el 20 de octubre de 1978.
Entre las consignas de los participantes a la marcha sobresalen el llamado a la no militarización del Estado, su rechazo a la reforma magisterial, su demanda a un trato laboral digno y su solidaridad con los pobladores de los 48 cantones de Totonicapán.
La Revolución de Octubre de 1944 fue un movimiento encabezado por militares, estudiantes y obreros, que cansados de la época dictatorial derrocaron al gobierno de facto de Federico Ponce Vaides, sucesor del general Jorge Ubico, quien gobernó el país por 14 años y salió del poder en junio de ese mismo año.
El primer gobernante de la revolución fue del doctor Juan José Arévalo, elegido popularmente en 1944, y entre sus logros se encuentran la creación de las escuelas tipo federación, la promulgación de la Constitución de 1945, la creación del Instituto de Seguridad Social (IGGS), la autonomía de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC), la supresión de las condiciones semifeudales y coloniales que caracterizaban a la sociedad guatemalteca y la creación de la Faculta de Humanidades.
El segundo gobierno de la revolución, presidido por Jacobo Arbenz Guzmán, conocido como “el soldado del pueblo, se caracterizó por seguir los pasos e ideales de su predecesor; Arbenz durante su gobierno mantuvo la defensa de la autonomía del territorio nacional, construyó la carretera al Atlántico, promulgó la Ley de Reforma Agraria, conocida como decreto 900, impulso importantes leyes y construyó el Puerto Santo Tomas de Castilla.
La revolución de octubre duró únicamente 10 años, conocidos como la “época democrática”, fue interrumpida por la confabulación entre empresas estadounidenses, apoyadas por la CIA, la Iglesia Católica, la clase dominante del país y la traición de soldados; en 1954 la CIA fomentó y apoyó al ejército y designaron al militar Carlos Castillo Armas con el pretexto de que el gobierno de Arbenz era “comunista”, lo derrocó y lo obligó a salir al exilo de manera humillante.
La participación del gobierno norteamericano de esa época ha sido revelada fehacientemente y quedó demostrado que hubo un interés económico, político e ideológico en el derrocamiento del gobierno de Árbenz democráticamente electo; la contrarrevolución provocó el retorno a la época oscura de los gobiernos militares, la aplicación de políticas represiva hacia el pueblo y su incondicional servicio a la clase económicamente poderosa.