Según el índice de Transparencia Parlamentaria, presentado esta mañana por Acción Ciudadana (AC), Guatemala tiene uno de los congresos peor calificados en comparación con el resto de la región latinoamericana.
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Las variables utilizadas en esta medición fueron: transparencia, acceso a la información y la rendición de cuentas.
De acuerdo con los resultados del primer bloque de países medidos, Guatemala tiene una de las calificaciones más bajas (17). El país fue evaluado en el grupo donde se encontraban Argentina (49) y Chile (47).
Manfredo Marroquín, de Acción Ciudadana, dijo que conforme con los primeros datos Guatemala será uno de los que presenten peores indicadores. «Si no es el último, estará entre los últimos», advirtió Marroquín.
A criterio de Marroquín, «hay un notable y evidente descrédito de todos los congresos de la región y de los partidos políticos».
El índice de Transparencia Parlamentaria comparó el nivel de transparencia de los organismos legislativos en América Latina, y es una iniciativa de organizaciones de sociedad civil del continente. La escala de calificación fue de 0-100; mientras más alta la calificación, mejor posición ocupa el país.
Puntos evaluados
El estudio detalló 62 indicadores que los parlamentos debieron cumplir, entre ellos resaltaron:
La gestión parlamentaria, la publicación de votaciones de sesión de las comisiones, la asistencia de diputados, votaciones nominales, la publicación de anteproyectos de iniciativa de ley, así como la rendición de cuentas, entre otros.
El informe detalla que los congresos de la región, en general, son percibidos como poco transparentes, lo cual desvirtúa las relaciones políticas entre los gobernantes y gobernados.
El estudio contempló cuatro áreas:
Gestión administrativa.
Gestión legislativa.
Trabajo de las y los legisladores.
Trabajo de los asesores del Congreso.
Reforma
A criterio de Marroquín, esta información debiera tener repercusión dentro del hemiciclo parlamentario, especialmente sobre la responsabilidad política de quienes tienen a su cargo la dirección de ese organismo del Estado.
«Ahora que se está hablando de una reforma a la Ley del Régimen Interior, se debería hacer una reforma de fondo donde se incluyan muchos de estos indicadores que estamos planteando para que sea una reforma seria y estructural, y no sea solo un maquillaje», refirió Marroquín.
El entrevistado aseveró que se debería mejorar «prácticamente todo»: reglamentos, procedimientos, entre otros.
«Esto es necesario para que en un año no estemos otra vez en un escándalo de corrupción, porque con el nivel de discrecionalidad y de escasa rendición de cuentas y de acceso a la información que tiene el Congreso, lo más seguro es que los escándalos vayan a estar a la orden del día», puntualizó.
Detalles
Según las conclusiones del estudio, de las cuatro dimensiones, lo primero a destacar es que ningún congreso alcanza el 50%% en materia de transparencia y acceso a información (por obligación normativa y difusión de información en la Web).
«Esto plantea una primera señal de alerta que es necesario considerar seriamente a los fines de comenzar -o continuar- con las transformaciones necesarias que permitan a los congresos mejorar sus estándares de transparencia y acceso a la información pública», advierte el documento.
Otra de las conclusiones indica que el Congreso argentino es el que posee el índice más alto de transparencia y acceso a información sumando las obligaciones normativas y la publicación de información en Web (práctica).
Con respecto de la publicación en la página Web del Congreso guatemalteco, se encontró que se incluye información para el 20%% de las variables estudiadas (13 de 62), muy por debajo de la publicación que presentan Argentina y Chile, indistintamente en las Web de cada una de las cámaras revisadas.