«La Distinción de Honor al Mérito denominado Orden Ixmukane´, se entrega a mujeres guatemaltecas o extranjeras, que han dedicado su vida al desarrollo de sus pueblos, poniendo en ello todo su pensamiento, arte y conocimientos, para que florezca una sociedad más justa, más ecuánime y plural.» Cuando fui notificada por el Ministerio de Cultura y Deportes que en acto especial me sería conferida tan importante Orden me sentí muy honrada y recibí la noticia con gran regocijo y alegría, sabiendo al mismo tiempo que significaría una responsabilidad más para continuar con mi labor ante el pueblo de Guatemala. El Ministerio de Cultura y Deportes decidió conferirme la Orden Ixmukane´ por: «su sobresaliente trabajo cultural, social y artístico, realizado con voluntad, compromiso y perseverancia; por su creación poética altamente filosófica y humana; por su esfuerzo permanente en el fortalecimiento del arte y la cultura en sus diversas manifestaciones, especialmente por su espíritu de servicio; por difundir y fomentar los valores de la interculturalidad, la tolerancia y la no-discriminación en Guatemala, dando a conocer la música de grandes maestros de la improvisación, de diferentes pueblos, culturas y nacionalidades, en un ambiente de música académica, a través del espacio radial «Tribuna del Jazz», emisión radiofónica que conduce con el nombre artístico de Samantha Terry, que se transmite por Radio Faro Cultural los días sábados a las 6 de la tarde, en la Ciudad de Guatemala.» El acto se efectuó el viernes 31 de agosto de 2007 en el Salón Mayor Rigoberta Menchú Tum, y fue realizado con dedicación y esmero por el personal del Ministerio de Cultura y Deportes, bajo la supervisión de la licenciada Brenda Velarde y conducido por el comunicador social Tito Romeo Asturias y Quevedo. El panegírico estuvo a cargo de la destacada académica licenciada Carmen Matute, a quien agradezco sus palabras dirigidas a mi persona: no se podía esperar menos de la poeta que hace de la palabra amor y del amor poesía. Momentos solemnes y de mucha emoción viví esa noche del 31 de agosto, especialmente al escuchar las palabras del Ministerio de Cultura y Deportes, licenciado Enrique Matheu Recinos. El homenaje lo dediqué a mis padres, los insignes literatos León Aguilera y María del Mar. El discurso que pronuncié esa noche dice lo siguiente: «La diosa Ixmukane´ molió el maíz para dar vida a las primeras mujeres y a los primeros hombres. En la cosmogonía maya, es la fuerza femenina de la creación. Es dos veces madre y dos veces abuela, es la luna, la fertilidad, el conocimiento, la sabiduría. ¿Qué puede desear la diosa Ixmukane´, tan llena de conocimiento y de sabiduría, que es dos veces madre, dos veces abuela, para los hombres y mujeres que ella misma creó al moler el maíz? El deseo más grande de la diosa Ixmukane´ es que florezca la concordia, la armonía y la fraternidad entre los seres humanos. Sin embargo en la conciencia de algunas personas ha existido todo lo contrario, por lo que la esclavitud, el racismo y la segregación han marcado el tiempo y el destino de este mundo, como por ejemplo en los primeros años del siglo XX. Cuenta la historia que un individuo observaba de lejos un árbol del que pendía algo, que por la lejanía en que se encontraba, no le era posible distinguir. ¿Qué es lo que está suspendido de ese árbol?, se preguntaba aquel hombre intrigado. Se fue acercando despacio, muy lentamente, no quería sentir curiosidad, en realidad deseaba saber que era ´eso´ que del árbol colgaba tan extrañamente. Cuando estuvo lo suficientemente cerca para darse cuenta de que lo que pendía de ese árbol, no era ningún fruto extraño, ni cosa semejante, comprendió el significado de aquella melodía que había escuchado varias veces en la voz de la cantante Billie Holiday: Los árboles sureños dan frutos extraños/ sangre en las hojas, sangre en las raíces/ un cuerpo negro se mece en la brisa sureña/ extraño fruto, ahorcado del álamo, ?Continuaré en el próximo artículo?.