Opositora se reunió con enviado especial de la ONU


La opositora birmana Aung San Suu Kyi salió hoy de la residencia donde se encuentra en arresto domiciliario para entrevistarse de nuevo con el enviado especial de la ONU, Ibrahim Gambari, quien concluyó su misión de cinco dí­as en este paí­s, informaron responsables birmanos.


La premio Nobel de la Paz, en arresto domiciliario desde 2003, ya se habí­a reunido el sábado con Gambari en una residencia gubernamental.

El encuentro del lunes, de 45 minutos, se celebró en el mismo lugar, precisó un responsable birmano que requirió el anonimato.

Antes de este segundo encuentro con la lí­der opositora, el diplomático nigeriano mantuvo nuevas conversaciones con el ministro birmano de Información, el general Kyaw Hsan, al que ya habí­a visto el viernes, añadió la fuente.

El enviado especial de Naciones Unidas llegó el pasado jueves a Birmania en una nueva misión de mediación, pues el régimen militar birmano tiene la intención de organizar en mayo un controvertido referéndum sobre la nueva Constitución.

Suu Kyi, de 62 años, dirigente de la Liga Nacional por la Democracia (LND), se ha visto privada de libertad la mayor parte de los últimos 18 años.

La LND ganó por amplia mayorí­a las elecciones legislativas de 1990, pero la junta militar se negó a pasarle el poder que controla desde 1962 y ordenó la detención de Suu Kyi.

Esta fue la tercera misión de mediación de Gambari en Birmania desde la violenta represión el pasado septiembre de un movimiento de protesta popular encabezado por los monjes budistas.

El referéndum sobre un proyecto de constitución, elaborado bajo control de la junta, podrí­a convertir a Suu Kyi en inelegible por haberse casado con un extranjero, el británico Michael Aris, muerto de cáncer en 1999.

En un encuentro el lunes con diplomáticos occidentales, Gambari indicó que sale «decepcionado» por no haber sido recibido al más alto nivel por la junta, según un participante.

El mediador dijo que las discusiones con responsables gubernamentales fueron «francas» y que el asunto de las sanciones fue «central», agregó la fuente.

El régimen militar parece condicionar todo progreso con miras a reformas polí­ticas al levantamiento de sanciones occidentales, en especial estadounidenses y europeas.

«Tenemos la impresión de que no obtuvo gran cosa», dijo el participante.

En declaraciones públicas en los últimos dí­as, la junta hizo prueba de firmeza sobre su intención de organizar en mayo un referéndum constitucional bajo alta vigilancia que abrirí­a la ví­a a elecciones democráticas multipartidarias» en 2010.

Una ley sobre la organización del referéndum, promulgada el mes pasado, prohibe todo discurso negativo o toda octavilla hostil, bajo pena de tres años de prisión.

Los paí­ses occidentales consideran que los proyectos electorales del régimen carecerí­an de credibilidad si no fueran libres y transparentes y si no incluyeran a Suu Kyi y la oposición.

Esta fue la tercera misión de mediación de Gambari en Birmania desde la violenta represión el pasado septiembre de un movimiento de protesta popular encabezado por los monjes budistas.