El candidato de la oposición demócrata de Mongolia, Tsakhiagiin Elbegdorj, se impuso en las elecciones presidenciales de ayer al jefe de Estado saliente, el ex comunista Nambaryn Enjabayar, un año después de los disturbios tras las legislativas en este país enclavado entre China y Rusia.
El presidente mongol saliente, Nambaryn Enjbayar, del Partido Popular Revolucionario Mongol (PPRM, ex comunistas), reconoció su derrota el lunes, según la agencia estatal China Nueva.
Enjbayar, ex primer ministro de 50 años, afirmó que su único rival, Elbegdorj, de 46 años, ex jefe del Partido de los Demócratas, se había impuesto por una «ajustada victoria», precisó la agencia china.
La Comisión Electoral de Mongolia anunció en todo caso la victoria de Elbegdorj.
«Seré un presidente honesto, no solamente para el Partido de los Demócratas, sino para todo el pueblo mongol», exclamó el ex jefe de gobierno a los miles de partidarios reunidos en la plaza principal de Ulan Baton, bajo una inmensa estatua del héroe nacional, Genis Khan.
Elbegdorj fue uno de los artífices de la revolución pacífica que en los años 90 puso fin al régimen comunista que desde hacía más de 70 años llevaba las riendas de este país, bajo la tutela del poderoso vecino soviético.
Las elecciones del domingo eran las primeras desde las legislativas de junio de 2008 tras las que se produjeron graves disturbios que dejaron cinco muertos, luego de que la oposición denunciara un fraude.
La situación económica dominó la campaña electoral en este país pobre de 2,7 millones de habitantes, donde más de un tercio de la población vive por debajo del umbral de pobreza y con un salario medio mensual de 143 dólares.
La crisis mundial hundió los precios de los minerales, principales recursos de Mongolia, provocando un aumento del desempleo, en una de las más jóvenes democracias del mundo.
Veintisiete equipos de observadores de Estados Unidos y de varias agencias internacionales siguieron el desarrollo de estas elecciones en la capital, según Asia Foundation, organización independiente.
Las primeras elecciones democráticas en Mongolia tuvieron lugar en 1992, dos años después de la caída del régimen comunista que la gobernaba desde 1920.