La oposición keniana, que rechaza la controvertida reelección del presidente Mwai Kibaki, llamó hoy a boicotear las empresas ligadas al jefe de Estado, en el tercer día de manifestaciones de protestas que dejaron desde el miércoles 16 muertos.
Ocho personas fallecieron en Nairobi, siete en Kisumu (oeste) y una en Narok (suroeste), en su mayoría a manos de las fuerzas del orden, según un recuento policial.
Estas muertes se suman a la trágica cifra de al menos 700 fallecidos en los violentos altercados que han sacudido Kenia desde las elecciones del pasado 27 de diciembre, cuestionadas por la oposición y observadores internacionales.
No menos de 250 mil personas han tenido que abandonar sus casas, entre ellas 100 mil niños, según UNICEF.
La nueva ola de protestas convocadas por los partidarios del líder de la oposición, Raila Odinga, oficialmente segundo en los comicios, han sido violentamente reprimidas por la policía, que había prohíbido las marchas.
Los agentes dispersaron hoy con gases lacrimógenos a centenares de personas que se manifestaban en Kisumu (oeste), mientras que en el resto del país la situación era de relativa calma a medio día.
Ante el recurso a la fuerza de la policía que ahoga de facto las manifestaciones, el Movimiento Democrático Naranja (OMD), de Odinga, anunció un cambio de estrategia con el fin de debilitar el campo presidencial.
«Hemos visto mucho sufrimiento causado por las acciones irresponsables de la policía contra manifestantes pacíficos. Entramos ahora en una nueva fase de lucha, que incluirá el boicot económico a las grandes compañías que pertenecen a los halcones próximos a Kibaki», declaró el portavoz del OMD, Salim Lone.
Entre otras, citó a la empresa de productos lácteos Brookside Dairies, las compañías de transporte público City Hopper y Kenya Bus Service, y el banco Equity.
«Dejemos al sector público al margen de la política. Los kenianos tienen derecho a elegir lo que quieren hacer. Apuesto a que (esta nueva estrategia) también fracasará», reaccionó por su parte el portavoz del gobierno, Alfred Mutua.
La violencia ha «irritado a la comunidad internacional, a la Unión Europea, a Estados Unidos y a otros socios que ahora amenazan con cortar la ayuda e imponer sanciones», advirtió Mutua.
Pero, según el portavoz del OMD, lo que han demostrado las marchas es que «el gobierno recurre a tácticas muy irresponsables» y que «tiene miedo» de que, sin ellas, «centenares de miles de kenianos salgan a manifestarse».
En el plano estrictamente político, el presidente reelecto nombró a un «comité político de alto nivel» para lograr restablecer el diálogo y la reconciliación nacional.
Interrogado sobre si la oposición se reunirá con este comité, integrado entre otros por el vicepresidente keniano, seis ministros y el fiscal general, el OMD indicó que esperará a ser contactado directamente por el gobierno antes de tomar una decisión.
Por su parte, Odinga se entrevistó hoy con dos mediadores africanos, la ex esposa de Nelson Mandela, Graí§a Machel, y el ex presidente tanzano Benjamin Mkapa.
Ambos son miembros de un equipo que debía ser liderado por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, quien finalmente pospuso su viaje a Kenia debido a una gripe.
«Les dijimos cuál era nuestra posición como partido y lo que queremos. Dijeron que lo transmitirían a la otra parte y nos comunicarían su respuesta hoy», declaró Odinga.
Desde la reelección de Kibaki, el gobierno ha insistido en que su país no está en guerra y ha rechazado una «mediación» extranjera, optando por acoger únicamente a «promotores de diálogo».
Nueve países occidentales exigieron hoy al gobierno keniano que ponga fin a la muerte de civiles desarmados en las manifestaciones opositoras, en un comunicado conjunto de sus respectivas embajadas en Nairobi.
«Exigimos a las fuerzas de seguridad que ejerzan sus tareas estrictamente dentro de los límites de la ley y no hagan uso excesivo o desproporcionado de la fuerza, y en particular, que maten a manifestantes desarmados», señaló el texto.
«Hemos visto escenas televisivas, claras y perturbadoras, del uso de fuerza letal contra manifestantes desarmados», añadió la declaración, emitida por las embajadas de Australia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Holanda, Noruega, Suecia, Suiza y Gran Bretaña.