Oposición arrecia en Bolivia ante referendo


Un grupo de locales alzan banderas con el

La dispersa oposición al proyecto de nueva Constitución que será sometido el domingo a referendo en Bolivia intensificó hoy su campaña por el «No», mientras el oficialismo da por sentada la victoria y abre la posibilidad de adelantar la elección presidencial prevista para diciembre si triunfa el «Sí­».


Los prefectos (gobernadores) rebeldes Rubén Costas (Santa Cruz), Mario Cossí­o (Tarija), Savina Cuéllar (Chuquisaca) y Ernesto Suárez (Beni) encabezan, junto a organizaciones cí­vicas leales, la campaña por el «No» a la nueva Carta Magna de corte estatista e indigenista propuesta por el presidente Evo Morales.

En la votación del próximo domingo «el pueblo estará votando por su futuro», afirmó Cossí­o, primera autoridad de Tarija, durante una concentración proselitista ayer en la ciudad amazónica de Trinidad (noreste), capital de Beni y bastión rebelde.

Según Cossí­o, la nueva ley fundamental no recoge a plenitud los estatutos autonómicos aprobados en referendos populares en los departamentos de Beni, Santa Cruz, Pando y Tarija, entre mayo y junio pasado, a pesar de que el presidente Morales aceptó incluir en el texto estos modelos de gobiernos regionales.

A medida que se acerca la fecha de la consulta sube la beligerancia verbal entre oficialistas y opositores y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, un estrecho aliado de La Paz, apareció en el fuego cruzado.

«El presidente Chávez es un sinvergí¼enza, golpista, que se mete en nuestro paí­s. No se lo admito a ese desgraciado, así­ de sencillo», declaró en Santa Cruz, el prefecto Costas, cabeza visible de la oposición, quien considera que la nueva Carta Magna tiene «una fuerte influencia chavista».

El oficialismo, que defiende de manera reiterada el apoyo «incondicional» de Caracas a La Paz, cuestionó en los últimos dí­as la oposición de los prefectos a la nueva ley fundamental.

El vicepresidente ílvaro Garcí­a, un universitario de ideologí­a indigenista, aseguró que «los que se oponen a la autonomí­a y a la nueva Constitución van a terminar sus dí­as en la cárcel, como el prefecto de Pando, Leopoldo Fernández», detenido bajo acusaciones de haber facilitado la matanza de una veintena de labriegos oficialistas en septiembre pasado.

Los dirigentes oficialistas confí­an en reeditar el domingo el triunfo de Morales en el referendo de agosto pasado, cuando fue ratificado en el cargo con el 67,4% de los votos.

De aprobarse la Constitución, Bolivia irá en diciembre próximo a una nueva elección general, para renovar los poderes Ejecutivo y Legislativo, aunque en las filas del gobierno hay voces que señalan que los comicios podrí­an adelantarse.

Sin embargo, el ministro de Desarrollo Rural y principal diseñador de la nueva ley, Carlos Romero, dijo que un plebiscito anticipado requiere de un acuerdo polí­tico nacional.

Los temas del debate en los últimos dí­as han girado sobre los excesivos derechos -según la oposición- que la nueva Carta Magna les otorga a 36 pueblos indí­genas y grupos aborí­genes, quienes gozarán de territorio, lengua y justicia propia, mientras el gobierno asegura que se rectifican injusticias acumuladas desde la colonia española.