En los últimos diez días, el gobierno federal, del Partido de Acción Nacional (PAN, derecha), ha enviado al ejército a detener a 10 alcaldes y decenas de altos mandos y policías en tres estados gobernados por los dos grandes partidos opositores, PRI (Partido Revolucionario Institucional) y PRD (Partido de la Revolución Democrática), que han clamado contra lo que consideran un golpe de efecto dirigido al electorado.
«No hay una preocupación genuina por el problema de la inseguridad sino una acción con una estrategia electoral de por medio (…) Están aprovechando el problema de la inseguridad, a mi juicio de manera ruin, para obtener votos», dijo en entrevista con la AFP Jesús Ortega, presidente del izquierdista PRD.
El PRI (en el poder en México de 1929 a 2000), que no concedió entrevista a la AFP, se muestra más tibio en la crítica, pero también protestó tras un operativo militar en el estado de Nuevo León en el que se arrestó a un miembro del gobierno de Monterrey, la capital del distrito, entre otros.
En una reunión el martes del Consejo de Seguridad Nacional, el gobernador priísta de Nuevo León (norte), Natividad González, le pidió al presidente Felipe Calderón que la lucha contra el crimen organizado se aleje de «las estrategias de manejo político electoral».
El PAN, por su parte, responsabiliza al PRI de la grave infiltración del crimen organizado en las instituciones y asegura que las operaciones contra los cárteles, que han asesinado a más de 7.700 personas desde 2008, continuarán al ritmo de las investigaciones.
«Respaldamos las decisiones del presidente de la República (…) Es uno de los temas en los que seguiremos insistiendo en la campaña y en la próxima legislatura», dijo en entrevista con la AFP Rogelio Carbajal, secretario general del PAN.
Los mexicanos elegirán en un mes a 500 diputados nacionales, 300 de ellos en forma directa y otros 200 mediante el porcentaje de votos de los partidos, a seis de los 32 gobernadores estatales (Campeche, Colima, Nuevo León, Sonora, San Luis Potosí y Querétaro) y a 565 alcaldes.
Las encuestas pronostican que el PRI recuperará la mayoría en la Cámara, que perdió en 2006 a manos del PAN.
El último sondeo publicado esta semana en la prensa mexicana otorgaba al PRI un 36% de intención de voto, al PAN un 31% y al PRD un 16%. También afirma que un 69% de los mexicanos respaldan la gestión del presidente Calderón, el nivel más alto desde que inició su mandato en diciembre de 2006.
El PRD criticó el manejo de la economía por parte de Calderón.
«El país ya estaba en crisis antes de la caída de Wall Street. Para crear empleos hay que modificar el modelo económico, dejar atrás el modelo neoliberal (…) En desigualdad, México está al nivel de los países subsaharianos», denunció Ortega, presidente del PRD.
México está en recesión económica al desplomarse su economía 8,2% en el primer trimestre y el Ejecutivo prevé una caída de alrededor de 5,5% en 2009.
El PAN, sin embargo, confía en que «los electores tienen claridad respecto al origen de la crisis, que es internacional, ajeno al país, aunque haya tenido efectos en México. Pero han sido paliados en buena medida con unas medidas que tomó el gobierno federal», declaró Carbajal.
La campaña electoral arrancó el 3 de mayo opacada por la emergencia sanitaria de la gripe A, que ha dejado 103 muertos.
Rogelio Carbajal
secretario general del PAN