ONU preocupada por Haití­


Dos mujeres se sientan bajo una tienda de campaña en un sector de Puerto Prí­ncipe, en espera de ayuda alimentaria.

La ayuda alimentaria de urgencia distribuida por Naciones Unidas a las ví­ctimas de los huracanes en Haití­ podrí­a detenerse el próximo mes si la comunidad internacional no se moviliza, advirtió el martes el Programa Alimentario Mundial (PAM).


El programa de emergencia de distribución de alimentos previsto para al menos seis meses corre el riesgo de detenerse prematuramente por falta de donaciones.

«Necesitamos 33 millones de dólares para cubrir las necesidades de nuestro programa, pero apenas logramos juntar el 30% de ese monto», indicó el PAM en Haití­.

«A la espera de la reanudación de las actividades agrí­colas y un relanzamiento de su economí­a, Haití­ necesitará aún algún tiempo de ayuda alimentaria para las personas más vulnerables, es decir 3,3 millones de personas, que representan un tercio de la población (alrededor de 9 millones de habitantes)», precisó Benoí®t Thiry, coordinador de la ayuda humanitaria en el terreno.

Thiry propuso una acción conjunta de todas las organizaciones que trabajan en Haití­ para mejorar las condiciones de vida de la población y permitirle reanudar una vida normal.

«Existe el temor a una crisis alimentaria; la situación es particularmente difí­cil para los niños, que muestran señales de malnutrición. Hay que impedir el sufrimiento de las personas y el deterioro de la situación nutricional», observó.

Antes del pasaje, entre fines de agosto y principios de setiembre, de cuatro huracanes que devastaron regiones enteras de Haití­ y provocaron alrededor de 800 muertos y 300 desaparecidos, el PAM ayudaba a 2,5 millones de personas.

«Ahora nos proponemos llegar a 800 mil más», declaró Thiry.

En Gonaí¯ves, la cuarta ciudad de Haití­ (de 300 mil habitantes) y la más afectada por los huracanes, el PAM distribuye cada dos semanas 640 mil raciones familiares compuestas de arroz, frijoles y aceite comestible.

«Por el momento, entregamos 940 mil raciones entre 520 mil personas en todo el paí­s en el marco del programa de emergencia en favor de las personas más vulnerables», indicó Thiry.

Con la ayuda de barcos y helicópteros, la organización prosigue sus actividades en Haití­, donde las frágiles infraestructuras de comunicación quedaron destruidas.

«También lanzamos desde el aire alimentos para las poblaciones en que se encuentran en zonas aisladas», indicó Hillary Clark, responsable de la comunicación del PAM.

Alrededor de 400 mil raciones se distribuyen en las escuelas, mientras que la organización reanuda un programa de «trabajo por alimentos» en las regiones más afectadas por los huracanes.

Los huracanes, que destruyeron infraestructuras agrí­colas y arrasaron con plantaciones, provocaron daños por 183 millones de dólares, anunció recientemente el ministro de Agricultura haitiano, Joanas Gué.