El gobierno sudanés «orquestó y participó» en los «crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad», denuncia la misión especial del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la situación en Darfur en su informe publicado el lunes en Ginebra.
«Los crímenes de guerra y los crímenes contra la humanidad continúan en la región», denuncia este informe elaborado por la misión dirigida por la norteamericana Jody Williams, Premio Nobel de la Paz.
El gobierno de Sudán «orquestó y participó en estos crímenes. (…) Las fuerzas gubernamentales a menudo actuaron junto con las milicias janjawid, incluso para cometer violaciones de los derechos humanos», insiste dicho texto.
«Las fuerzas rebeldes también son culpables de graves violaciones de los derechos humanos», añade la misión.
«Las matanzas de civiles siguen siendo comunes, incluso durante ataques a gran escala. Las violaciones y violencias sexuales son sistemáticas. Las torturas continúan. Los arrestos y detenciones arbitrarias son comunes, así como la represión de la disidencia política y las restricciones arbitrarias de las libertades políticas», denuncia este informe.
«Lo que agrava la situación aún más es que el espacio para la acción humanitaria continúa reduciéndose, y los agentes de la ayuda humanitaria y los actores en materia de derechos humanos son tomados como blancos en forma cada vez más frecuente», insiste dicho texto.
Esta misión, decidida el 13 de diciembre pasado durante una sesión especial del Consejo de Derechos Humanos, no pudo visitar Darfur, ya que el gobierno sudanés se negó a darle visas a pesar del «compromiso personal» del presidente de Sudán, Omar el Bechir, con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
«Sudán debe dejar de tomar como blanco a los civiles en Darfur, poner fin a todo respaldo a las milicias janjawid y desarmarlas, desmovilizarlas y reintegrarlas», exige el informe de esta misión.
«En total, más de una docena de intentos en un período de unos 20 días, del 26 de enero al 14 de febrero de 2007, fueron efectuados en Ginebra, Addis Abeba y Jartum para obtener visas y asegurar la cooperación del gobierno de Sudán», destaca este informe.
La delegación se vio obligada a investigar desde el exterior del país del 5 de febrero al 5 de marzo para poder presentar un informe durante la 4ª sesión del Consejo de Derechos Humanos que comienza este lunes en Ginebra.
La misión visitó entre otros los campamentos de refugiados en el este de Chad, habló con «cientos de personas» y «consultó miles de páginas de documentos», indica este informe.
La guerra civil en Darfur y sus consecuencias costaron la vida a unas 200.000 personas desde 2003, obligando a más de dos millones de refugiados a lanzarse a las rutas, según las estimaciones de la ONU, desmentidas por el gobierno sudanés pero confirmadas por el informe de esta misión.