Orlando Blanco, secretario de la Paz, aseguró que el Ejército no intervendrá en los planes de seguridad que tiene planificado implementar el Ministerio de Gobernación para resolver la crisis de violencia que se ha generado en los últimos días en la Ciudad de Guatemala.
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Los constantes asesinatos y agresiones contra pilotos de autobuses urbanos han requerido del despliegue de varios contingentes de la Policía Nacional Civil para resguardar a la población, mientras que cada vez, son menos los efectivos de las milicias que participan en las tareas de seguridad ciudadana.
Ante la situación, Blanco respaldó las declaraciones del presidente ílvaro Colom, quien indicó anteriormente que se reduciría la labor de los soldados en las tareas de seguridad ciudadana y se redoblaría la labor de las fuerzas de seguridad e inteligencia civil.
«Las tareas de resguardo de la ciudadanía son responsabilidad de la policía nacional, mientras que la utilización de miembros del Ejército, que inició en los gobiernos anteriores, se disminuirá», indicó.
Ricardo Zepeda, analista político del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos (CIIDH), comentó que la violencia selectiva preocupa a la sociedad civil, y la intervención del Ministerio de la Defensa no resolverá el problema.
A criterio del analista se debe triplicar los esfuerzos para preparar y aumentar el número de agentes de la guardia civil, ya que durante la participación de las fuerzas combinadas en el pasado gobierno se evidenció su ineficiencia y alto costo.
Blanco, en nombre del gobierno, lamentó los sucesos de violencia que le han costado la vida a trabajadores del sector del transporte, y señaló que los autores intelectuales de los ataques son miembros del crimen organizado que se oponen a la instalación del nuevo gobierno.