Offshore, en la mira


El sistema bancario nacional estará ahora vigilado más para que no haya más fraudes con las offshores.

Las regulaciones que regirán las actividades financieras en el 2008 pondrán a prueba a las offshore para que se garantice la estabilidad de sus inversores.

Javier Estrada Tobar
lahora@lahora.com.gt

Las nuevas reglas para las entidades financieras, puestas en marcha desde ayer, exigen a los operadores de créditos, bancos y offshore que enví­en diariamente un informe sobre su estado de inversiones y saldos a la Superintendencia de Bancos (SIB).

Con esta medida se pretende tener un mejor control sobre la capacidad de las entidades financieras para cumplir con sus compromisos; «el informe mensual sobre situación de bancos y financieras será más completo y ofrecerá garantí­as para las inversiones» dijo una fuente de la SIB.

Según el reglamento de operaciones, las offshore no pueden emitir préstamos mayores del 15% al patrimonio de la persona individual o jurí­dica que lo solicita, con el objetivo de no sufrir desequilibrios en los balances financieros de la entidad.

Al igual que los bancos, se exige que cuenten con suficiente liquidez y reservas en sus arcas para cumplir con sus compromisos, y eleven su nivel de confiabilidad.

Aceptación

La Asociación de Banqueros de Guatemala (ABG) aceptó con beneplácito la resolución de la Junta Monetaria, pese a que la normativa demandó realizar inversiones y modificaciones en sus sistemas de cómputo.

A criterio de Luis Lara, presidente de ABG, las medidas que se adopten para garantizar a los inversores su estabilidad financiera son positivas, y deben ser respetadas por todas las organizaciones adscritas a la SIB.

BC y Bancafé

Las operadoras offshore que funcionaban en Banco de Comercio (Bancomer) y Banco del Café (Bancafé) que suspendieron actividades fueron las principales advertencias para que la SIB impulsara medidas para reducir los riesgos.

Las millonarias pérdidas que afectaron a los inversionistas de financieras y offshore anteriormente podrán ser previstas por la SIB con antelación, ya que la información que manejará esa entidad controlará el rumbo de crecimiento que observen las financieras.