Un alumno de 18 años mató este miércoles a ocho personas en un centro de enseñanza media de Finlandia antes de meterse un balazo en la cabeza y tras haber colgado en YouTube un vídeo que presagiaba esta matanza, similar a algunas cometidas en Estados Unidos.
Siete estudiantes, entre ellos cinco varones, y la directora del instituto Jokela de Tuusula, una apacible ciudad de 30.000 habitantes situada a 40 km al norte de Helsinki, perdieron la vida en esta matanza.
«El tirador se encuentra en el hospital de Toolo de Helsinki en estado crítico» y su vida corre peligro, declaró un responsable de la policía local durante una conferencia de prensa.
El autor del tiroteo había cumplido 18 años en junio y cursaba su último año de filosofía e historia en este centro.
«El asesino es Pekka-Eric Auvinen», declaró a la AFP Jan-Olav Nyholm, un inspector de la policía local, quien confirmó que además era el autor del vídeo «Jokela High School Masacre».
Un vídeo titulado «Jokela High School Masacre 7 de noviembre de 2007» y colgado recientemente en el sitio YouTube, muestra el liceo de Jokela y a un hombre que apunta a la cámara con un arma en dos posiciones diferentes, comprobó la AFP.
La grabación, bajada más de 200.000 veces de Internet en las horas posteriores a la matanza, fue retirada de YouTube.
Según contó uno de sus compañeros de clase de forma anónima al diario Helsingin Sanomat, el asesino se comportaba de «forma extraña» desde hace un tiempo y se había aficionado a dibujar escenas de matanzas con armas de fuego. En sus ratos libres practicaba el tiro deportivo.
El joven, que tiene dos hermanos, proviene de un familia «normal» y reside con sus padres, según la policía.
El primer ministro, Matti Vanhanen, calificó la matanza «de gran tragedia» y convocó una reunión de crisis gubernamental. Entretanto se celebraban vigilias fúnebres en todo el país en memoria de las víctimas.
Una decena de personas fueron hospitalizadas debido a lesiones de diversa consideración.
Los disparos comenzaron a las 11H43 (10H43 GMT), cuando el asesino sacó una pistola Sig Sauer de calibre 22 durante una clase y abrió fuego.
«He visto a personas heridas tendidas en el pasillo. Empezamos a correr y a seguir el movimiento de pánico. Todo el mundo intentaba escapar a través de una puerta cercana», relató una alumna, Miro Lukinmaa, al periódico Iltalehti.
«Nada más oír los primeros disparos, cerré la puerta de mi clase y pedí a los estudiantes que permanecieran en el interior», contó Kim Kiuru, profesor de historia y de psicología.
«Esperé cinco minutos, luego salí: ¡Ví cómo venía derecho hacia mí! Cerré de nuevo la puerta y dije a los alumnos que saltaran por las ventanas pese a que estábamos en la primera planta», confesó.
Según varios medios de comunicación, que citan fuentes policiales, el joven sentía fascinación por las armas y la violencia y admiraba a Hitler y Stalin.
Los episodios violentos en los establecimientos escolares de Finlandia son raros. El drama de Tuusula trae en cambio a la memoria las numerosas masacres en escuelas o universidades de Estados Unidos.