OCDE por abrir sus puertas a Chile y Brasil



Brasil y Chile podrí­an desde mañana estrechar aún más sus lazos o iniciar negociaciones a fin de ingresar a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que debate cómo abrir sus puertas a nuevos miembros durante su reunión anual en Parí­s.

«Vamos a ver qué tipo de mandato obtenemos de la ministerial y qué tipo de invitación o ’rapprochement’ se pedirá al Secretario General que curse a estos paí­ses, Chile, Brasil, Rusia e India, pero no podemos anticipar qué decidirán los ministros», dijo a periodistas el secretario general de la OCDE, el mexicano íngel Gurrí­a.

Un funcionario de la OCDE que pidió el anonimato explicó que la propuesta que se está considerando implica cursar una invitación a negociar la adhesión a cinco paí­ses: Chile, Rusia, Israel, Estonia y Eslovenia.

También se estudia proponer a otras cuatro naciones -Brasil, China, India y Sudáfrica- estrechar lazos, sin necesariamente llegar a una adhesión, añadió.

«Esta es una propuesta, no es algo ya definido. Mañana se decidirá por consenso» entre los ministros de los 30 paí­ses miembros de la OCDE, explicó.

Al ser consultado especí­ficamente sobre Brasil, Gurrí­a destacó que éste «forma parte del BRICS (grupo integrado por Brasil, Rusia, India, China) y los BRICS son muy importantes para todo el mundo, y están siempre en la mente de los responsables de la polí­tica económica, también como futuros miembros de la OCDE».

«Brasil serí­a el lí­der del segundo grupo, y ya tenemos con él una relación muy estrecha (…) pero no está en el primer grupo porque la estabilidad de su economí­a es aún relativamente reciente», afirmó por su lado el funcionario de la OCDE.

Para el primer grupo de paí­ses que serí­an invitados a negociar, «los diferentes comités de la OCDE verán que ajustes deben hacer a sus economí­as». Eso puede llevar unos meses o unos años, según el paí­s, y luego se les cursará una invitación formal a adherirse a la organización, explicó.

«Al acercarse a su 50º aniversario, la OCDE se halla en un cruce de caminos», afirmó Gurrí­a ante los ministros. «La OCDE debe ser más representativa», «integrar a nuevos jugadores de la economí­a global» e incluir nuevos temas en su agenda, estimó el ex secretario de Hacienda mexicano.

«La OCDE está muy interesada en tener una relación lo más próxima posible con Brasil (…) tan próxima como Brasil quiera», habí­a declarado Gurrí­a el lunes, al ser consultado sobre el posible ingreso del gigante sudamericano a la organización.

El ministro español de Economí­a, Pedro Solbes, que preside esta reunión, dijo también a periodistas que espera anunciar el miércoles el inicio de negociaciones para abrir las puertas de la OCDE a nuevos miembros.

«España es favorable a la ampliación» de la OCDE, y «como presidente (de la reunión) tengo la idea de hacer todos los esfuerzos (…) Soy optimista y me gustarí­a mañana poder dar buenas noticias en este sentido», afirmó Solbes.

Chile se convirtió en observador de la OCDE en los años ’90, y en 2004 solicitó su admisión como miembro pleno, una ambición del ex presidente Ricardo Lagos.

La cooperación de Brasil y la OCDE data también de los años ’90, y Brasil ya integra varios de los comités de la organización.

Treinta paí­ses forman parte actualmente de la OCDE, entre ellos España y México, su único miembro latinoamericano.

Los demás miembros son Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Corea, Dinamarca, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Hungrí­a, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, Noruega, Nueva Zelanda, Holanda, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquí­a.

El miércoles, tras el fin de la reunión de la OCDE, muchos de los ministros de Economí­a o Comercio presentes en la cita, más Brasil, celebrarán en Parí­s un encuentro mini-ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC), antes de la reunión del G-4 (Estados Unidos, Unión Europea, India y Brasil) prevista este jueves y viernes en Bruselas.

La OCDE

La OCDE, que celebra su reunión ministerial anual en Parí­s, fue creada en 1961 como «brazo» económico de la OTAN, y tiene como predecesor a la Organización Europea de Cooperación Económica (OECE), a su vez producto del Plan Marshall de reconstrucción de la Europa de la postguerra.

El mexicano José íngel Gurrí­a, ex ministro y prestigioso economista de 57 años, asumió el año pasado el cargo de secretario general de la Organización de Cooperación y de Desarrollo Económico (OCDE), para el que fue designado a fines de 2005 tras un proceso de selección junto a otros candidatos.

La reunión ministerial es presidida este año por el ministro español de Economí­a, Pedro Solbes.

La OCDE tiene como misión esencial aconsejar a los gobiernos de sus 30 paí­ses miembros en materia de polí­tica económica, social y de buen gobierno.

Sus 700 economistas, juristas, cientí­ficos y otros especialistas suministran numerosos análisis y previsiones.

Sus informes, muy detallados, invitan generalmente a efectuar reformas estructurales y abogan por un rigor presupuestario. Estos informes son leí­dos con suma atención por los gobiernos.

Así­, desempeña un rol de foro de discusión para sus miembros, todos paí­ses desarrollados y democráticos. México es la única nación latinoamericana miembro de la OCDE, pero la organización considera el ingreso de nuevos miembros, incluidos Chile y Brasil, y tiene previsto hacer un anuncio al respecto este miércoles.

El poder de decisión le corresponde al Consejo de la OCDE, integrado por un embajador de cada paí­s. Este Consejo se reúne una vez por año, a nivel de ministros, para debatir los grandes problemas del momento y para fijar las prioridades en los trabajos de la OCDE.

El Consejo está presidido por el secretario general, asistido por cuatro adjuntos y un secretariado para el que trabajan unos 2.000 agentes, todos ciudadanos de los paí­ses miembros que tienen estatuto de funcionarios internacionales.

La OCDE está financiada por sus 30 paí­ses miembros y dotada de un presupuesto de unos 330 millones de euros (400 millones de dólares) por año. Su sede se halla en un barrio residencial de Parí­s.

Los paí­ses miembros son Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, Corea, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Grecia, Hungrí­a, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Luxemburgo, México, Noruega, Nueva Zelanda, Holanda, Polonia, Portugal, República Checa, República Eslovaca, Reino Unido, Suecia, Suiza y Turquí­a.