La OTAN «no debe transformar su política de expansión en un juego de ruleta rusa» contra Moscú, advirtió hoy el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS), en la presentación hoy en Londres de su informe 2008.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte debe más bien «revaluar» su política de expansión, a la luz de la decisión «irresponsable» de Georgia de invadir el mes pasado la región separatista prorrusa Osetia del Sur, declaró John Chipamn, director ejecutivo del IISS, en una conferencia de prensa antes de la presentación del informe.
El responsable del IISS llamó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), cuyos ministros de Defensa iniciaron hoy una reunión de dos días en Londres, a «decidir qué intereses vale la pena defender y en qué aspectos puede colaborar con Rusia».
Chipman insistió en que la crisis del Cáucaso no abrió una etapa de una «guerra fría» que, según dijo, «no le interesa» a ninguna de las partes.
Esta crisis sólo marcó el fin de «la fase romántica del orden internacional de la posguerra fría», subrayó el responsable del importante centro de estudios estratégicos.
«La política de ampliación de la OTAN debe ser reafirmada como necesaria sólo si está al servicio de los intereses estrátegicos» de la Alianza Atlántica, recalcó el IISS en su informe «Estudio Estratégico 2008».
Fuerza militar
Rusia adquirió una «posición de fuerza» en las regiones separatistas georgianas de Abjazia y Osetia del sur que hace más difícil una retirada de sus tropas, estimó hoy el canciller francés, Bernard Kouchner, en declaraciones a la radio France Culture.
El ministro que hizo estas declaraciones al margen de una reunión en París entre la Unión Europea (UE) y los paises de Asia central en París, manifestó su deseo de una retirada completa de las tropas de Moscú presentes en territorio georgiano en torno a esas dos regiones, desde el conflicto del mes de agosto.
«La tropas rusas deben retirarse, para que ya no estén a partir del primero de octubre, cuando los primeros observadores (de la UE) estén allá», declaró.
Interrogado para saber si esta retirada incluía también las fuerzas presentes en Osetia del Sur y en Abjazia, Kouchner respondió «no creo, no hay que soñar, tiene que ser por etapas».
«Haremos lo que podamos pero es cierto que hay una posición de fuerza adquirida, nadie lo duda y no hay porque andarse con rodeos», agregó Kouchner.
El embajador ruso ante la OTAN, Dimitri Rogozin, afirmó ayer que la presencia de 7.600 soldados rusos en Abjazia y en Osetia del sur, regiones cuya independencia fue reconocida por Moscú, no estaba en contra de los acuerdos con la UE sobre la retirada de las fuerzas armadas rusas a las posiciones que ocupaban antes del conflicto georgiano.
Por el contrario, en una entrevista el lunes al Financial Times, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, había considerado «no aceptable» el que Rusia mantenga sus tropas en Osetia del sur y en Abjazia.
«La UE terminó con la guerra», destacó Kouchner. «Ahora, quizás comenzarán a ser abordados con seriedad los problemas políticos, a partir de lo que aceptó (el presidente ruso Dimitri) Medvedev, el presidente georgiano (el presidente ruso), (el presidente georgiano Mijail) Saakachvili y el presidente (francés Nicolas) Sarkozy, a partir del 15 de octubre en Ginebra», agregó.