Organizaciones que velan por el control de armas y municiones muestran su preocupación por la facilidad que tienen los niños y jóvenes de obtener una arma AK-47, antes que una beca de estudios, principalmente los que viven en zonas rojas.
mcastanon@lahora.com.gt
Carmen Rosa de León Escribano, del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (IEPADES), indica que esta situación es preocupante, pues los jóvenes que viven en áreas marginales, exponen que las oportunidades de superación son menos factibles que la adquisición de armas de fuego.
Según se ha dado a conocer, los jóvenes, pueden obtener este armamento en las afueras de sus escuelas, de sus colonias o con conocidos que los incitan a la posesión de estas armas, mientras que las oportunidades de estudiar son escasas.
Nery Morales, portavoz del Ministerio de Gobernación, afirma que esto no es un secreto, pero a través de instrumentos legales como la Aprobación de la Ley de Armas y Municiones se pretende controlar la situación, así como por medio de operativos de incautación de armas.
A decir del funcionario, luego de la ratificación del Acuerdo 15-2009, que da vida a la Ley de Armas y Municiones, aprobada en marzo pasado, se han logrado resultados positivos, pues a través de este mecanismo legal se busca evitar la circulación anómala de estos artefactos.
Morales indicó que las Escuelas abiertas también son útiles para evitar que los jóvenes se involucren con la circulación ilegal de armas.