Los ministros de este gobierno tienen dos obstáculos que salvar, el primero es la herencia de comportamiento y ejemplos que en el manejo de la cosa pública dejó el gobierno de Colom. Se destacan el irrespeto a la Ley, la irresponsabilidad en el uso de los fondos públicos, la corrupción y el incumplimiento de sus funciones y deberes.
alfonso.carrillo@meimportaguate.org
En el área de la corrupción destacan los ejemplos que los policías recibieron de varios ministros de Gobernación y jefes de Policía que hoy están siendo procesados por tales circunstancias.
Sólo con ejemplos consistentes de respeto al Estado de Derecho, el uso responsable de los fondos públicos así como con un enfoque de las autoridades de cumplir su función de servidores públicos, se podrá hacer cambios importantes.
Los actuales ministros tienen la oportunidad de actuar con disciplina y responsabilidad y así trabajar por el desarrollo integral del país, de los guatemaltecos y hacer acciones concretas para rescatar el sistema educativo, batallar contra la desnutrición y el hambre y habilitar hospitales y centros de Salud.
Segundo, encuentran los obstáculos que en Guatemala los ministros siempre encuentran. Para iniciar citamos la corrupción y favoritismos en el otorgamiento de contratos. Muchas veces contratos que no están enfocados en la necesidad del pueblo sino en el acomodamiento a lo que el amigo puede ofrecer.
Existe la costumbre de no dar a los colaboradores de cada ministerio, la dirección que se requiere ni inculcarles la misión y el objetivo de servir a los ciudadanos. No obstante, si hay empleados y funcionarios públicos que auténticamente desean hacer un buen trabajo y servir.
Se requiere de un liderazgo del Presidente y los Ministros que con claridad orienten el comportamiento de quienes trabajan en el sector público.
Dentro de los desafíos que tiene este gobierno es el permear en la conciencia de los ciudadanos y de los servidores públicos. En Guatemala hay tantas noticias de escándalos semanalmente, que ya es conocido que lo que hoy es noticia pocos días después no lo será, porque ya habrá un nuevo evento con tales características que atraerá la atención pública. Construyendo sobre esa premisa, los corruptos y muchos que actúan en la línea del mal operan con la tranquilidad de que si los descubren a los pocos días pasará al olvido.
Hay la oportunidad de hacer muchos cambios positivos y constructivos para rescatar el sistema educativo y beneficiar a los niños y jóvenes que forman. Igualmente la oportunidad de pagar bien a los buenos maestros y remover a todos los maestros que no hacen su trabajo y que sólo se aprovechan de tener una plaza sin interesarles sus alumnos.
En comunicaciones existe la oportunidad de permitir la inmediata rehabilitación del sistema de carreteras y el incremento de kilómetros de caminos que coadyuven en el desarrollo de muchas regiones del país. En comunicaciones existe la oportunidad de eliminar la corrupción y la ausencia de competencia. Una buena gestión en esta área es fundamental para el desarrollo del país, de la economía y por ende de los guatemaltecos.
Hay oportunidad de realizar esfuerzos concentrados para rehabilitar los centros de Salud y prestar servicios esenciales. Se puede asegurar el idóneo funcionamiento de los hospitales. Hay médicos y asistentes de medicina que desean hacer una buena labor y que con grandes limitaciones atienden a los pacientes. Ojalá se aproveche la oportunidad de remover a los haraganes y a los que se oponen que las cosas no funcionen.
El fenómeno se replica en todos los ministerios, se requiere integridad, decisión apoyo del Presidente y de la población para que podamos cambiar. El primer cambio es despedir a todo aquel que no comprende que trabajar para el gobierno significa ser servidor público, donde los usuarios y guatemaltecos somos la prioridad.
Cuando el obstáculo es un empleado público irresponsable, haragán, cómodo y que no comprende su función de servidor, debe ser despedido. Sólo con ejemplos habrá cambios. Es una oportunidad para los nuevos Ministros. ¿Qué harán?