Obispos muestran preocupación por conflictividad social del país


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La Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) ofreció hoy una conferencia de prensa para dar seguimiento a un pronunciamiento realizado en noviembre pasado, además de informar sobre el final de la Asamblea Plenaria Anual de esta organización.

POR REDACCIÓN LA HORA
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La reunión sirvió también para despedir a monseñor Paul Richard Gallagher como Nuncio Apostólico, puesto que próximamente viajará a Australia para desempeñar en ese país este mismo puesto.

“En el mes de noviembre del año pasado publicamos una reflexión sobre esta situación en un comunicado en  el que señalábamos el sufrimiento de muchos guatemaltecos por el clima de inseguridad existente y los múltiples asesinatos, algunos de los cuales cometidos con extrema saña y crueldad. Esta violencia continúa siendo un reto para el Estado de Guatemala y para todos los guatemaltecos”, expresó a través de un comunicado el CEG.

Señalan con preocupación que a dos meses de ese pronunciamiento, la conflictividad social sigue presente y representa un reto enorme para todo el país, pero de modo especial para los organismos que forman el Estado de Guatemala y para quienes tienen mayor poder de decisión por su posición económica y de liderazgo social.
  
Señalaron que el Papa Benedicto XVI ha ofrecido una reflexión que consideramos pertinente en nuestro país. Es necesario crear un nuevo modelo económico. Este ha de ser “un nuevo modelo económico diferente al que ha prevalecido en los últimos decenios, que postulaba la maximización del provecho y del consumo, en una óptica individualista y egoísta, dirigida a valorar a las personas solo por su capacidad de responder a las exigencias de la competitividad. Tanto el desarrollo integral, solidario y sostenible, como el bien común, exigen una correcta escala de valores y de bienes, que se pueden estructurar teniendo a Dios como referencia última. Tanto los múltiples bienes necesarios para el desarrollo como las opciones posibles deben ser usados según la perspectiva de una vida buena, de una conducta recta que reconozca el primado de la dimensión espiritual y la llamada a la consecución del bien común”, citando un mensaje del Sumo Pontífice de la Iglesia Católica.

Entre las preocupaciones que en este nuevo año alertan al CEG, están la crisis alimentaria de los guatemaltecos, la pérdida del ejercicio de la política por los partidos políticos, y la violencia en general.

En cuanto a la crisis alimentaria de miles y miles de guatemaltecos, especialmente niños y niñas desnutridos crónicamente, señalaron que esta “constituye una afrenta a la dignidad de seres humanos de todos los que la padecen”.

También criticaron a los partidos políticos y los instan a “la recuperación del ejercicio de la política por los partidos políticos como una actividad orientada a lograr el bien común de los ciudadanos y no la satisfacción de intereses particulares que buscan alcanzar el poder para tener dinero. En este momento los miembros de los partidos junto con el Tribunal Supremo Electoral tienen la responsabilidad de velar para que el ordenamiento electoral respectivo se cumpla y se modifique legalmente.”

También destacaron que en diversas ocasiones “hemos denunciado la serie de agresiones contra la vida que se dan en Guatemala. Hemos interpretado esta desafortunada realidad como la expresión de una profunda crisis de humanismo. Sin embargo, estamos convencidos que la fuerza liberadora del Evangelio puede transformar esta situación.”
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