Los candidatos a la Presidencia de Estados Unidos, Barack Obama y John McCain, entran hoy en la cuenta regresiva para las elecciones del 4 de noviembre con un gran despliegue de medios y un recorrido incesante de los estados donde se decidirán los comicios.
Ambos aspirantes a la Casa Blanca llevaron hoy al reñido estado de Pensilvania (este) el esfuerzo final.
Obama, el senador demócrata de 47 años que aspira a convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos, decidió darle un tono cada vez más solemne a sus discursos.
«Dentro de una semana, ustedes podrán terminar con una política que busca dividir el país», proclamó a sus partidarios en Ohio ayer.
En cambio, el tono de las arengas del republicano McCain (72 años) tiene aires desesperados, ante la avalancha de sondeos que lo dan como perdedor.
«Â¡No os rindáis! ¡Este país nunca se quedó al margen de la historia, nosotros hacemos la historia!», pidió a sus simpatizantes en Dayton, también en Ohio.
Las presidenciales se juegan en apenas media docena de estados (de un total de 50 más el distrito federal), y McCain y Obama no solamente se van a cruzar a menudo en esta última semana de campaña, sino que, además, están metiendo el máximo de dinero y medios en la recta final.
Obama protagonizará mañana un anuncio televisivo de nada menos que 30 minutos, en horas de máxima audiencia, una iniciativa electoral desconocida en este país.
La campaña del demócrata también está difundiendo desde hoy tres anuncios en los cuales Obama pide en español el voto, otra novedad histórica, según aseguran sus partidarios.
McCain, mucho más corto en recursos, cuenta con cruzar el país de forma incesante hasta el final de la campaña.
El republicano ha tenido además que destinar dinero para difundir anuncios en estados que parecían sólidamente conservadores, como Montana (noroeste). Un sondeo de la universidad de dicho estado coloca a Obama 4 puntos por encima de McCain, aunque otros medios los dan empatados.
Según el sitio internet RealClearPolitics, la media de sondeos nacionales le da a Obama una ventaja de 8 puntos, y un total de 306 grandes electores, en comparación con los 157 de McCain. En el sistema electoral estadounidense son necesarios 270 electores para ganar.
Algunos medios están empezando a analizar la amplitud de la victoria demócrata. En el Senado, por ejemplo, el partido de Obama cuenta con 51 escaños, que podrían subir a 56, según la media de sondeos. Algunas firmas señalan que incluso podría llegar a 60 (de un total de 100), lo que le garantizaría un dominio total, a prueba de sorpresas.
McCain ha recentrado su campaña en ese «peligro»: que los demócratas dominen el Congreso y voten planes de gasto público desmesurado.
El republicano tilda a Obama de «redistribuidor», en referencia a una frase que utilizara: «redistribuir la riqueza».
«Yo redistribuiré las oportunidades, no la riqueza», proclamó el republicano ayer.
Pero Obama se muestra sereno al defender sus planes de aumento de impuestos para los más ricos.
«La cuestión en esta campaña es: ¿Está usted mejor que hace cuatro años?», planteó.
Con una crisis económica galopante, el mensaje del demócrata parece calar no solamente en el electorado negro, sino también en el de origen latinoamericano e incluso en los votantes rurales, atemorizados por la caída de los precios agrícolas.
El factor raza quedó visiblemente atrás, aunque el anuncio ayer sobre la detención de dos jóvenes racistas en Tennessee (sur) que aparentemente preparaban un plan para asesinar al candidato negro prendió las alarmas.
John McCain y Sarah Palin se mostraron unidos hoy en un mitin de campaña, en su primera aparición juntos desde que surgieron versiones de un conflicto interno entre facciones de los candidatos a presidente y vicepresidente republicanos a la Casa Blanca.
McCain lanzó la cuenta regresiva de una semana hacia las elecciones del 4 de noviembre frente a miles de seguidores en el estadio Giant Center de Hershey (Pensilvania, este) buscando ganar votantes en este estado clave.
«Cuando dos inconformistas se unen no siempre coinciden en todo pero eso es muy divertido», dijo McCain sobre su relación con Palin, antes de volver a retratar a su rival demócrata Barack Obama como un político de izquierda que conspira con subir los impuestos.
«El senador Obama quiere ser redistribucionista en jefe, yo quiero ser comandante en jefe», dijo McCain. «El senador Obama quiere diseminar la riqueza, yo quiero crear riqueza. El senador Obama quiere castigar a los exitosos, yo quiero que todos sean exitosos».
Camino a las elecciones del próximo martes, Obama lidera en las encuestas de Pensilvania, que ha votado a favor de los demócratas en todas las elecciones desde 1992.
Pero la campaña de McCain está convencida de que pueden ser competitivos en el estado, atrayendo a los votantes de la clase trabajadora que respaldaron a Hillary Clinton durante la maratónica interna demócrata.
El mitin de Pensilvania tuvo lugar días después de que surgieran acusaciones mutuas entre colaboradores de McCain y Palin, con cada lado apuntando el índice al otro luego de que una encuesta sugiriera que la gobernadora de Alaska se había convertido en una desventaja.
El candidato demócrata Barack Obama, favorito de las encuestas, restó importancia hoy al hecho de que dos jóvenes recientemente detenidos hubieran planeado asesinarlo, subrayando como positivo que los grupos racistas han sido «marginados» de la campaña electoral estadounidense.
Interrogado sobre si estaba preocupado por su seguridad, Obama contestó: «Tengo los mejores tipos del mundo. El servicio secreto».
«Miren, pienso que lo que llama la atención de esta campaña es el grado en que este tipo de grupos racistas han sido marginados», dijo Obama.. Y es que «ese no es nuestro futuro», agregó.
«Llegué a la conclusión de que a la gente no le importa de qué color es uno, lo que quieren saber es si va a cumplir», afirmó.
Ayer se hizo público que dos jóvenes fueron detenidos en Tennessee (sur) por haber amenazado de muerte a Obama. Según documentos judiciales, los dos jóvenes pretendían matar a 102 negros e intentar «asesinar al candidato (demócrata) a la presidencia Barack Obama».