Obama visita Ghana, democracia africana


Los ghaneses están orgullosos de que el presidente estadounidense, Barack Obama, haya escogido para su primer viaje a ífrica su pequeño paí­s democrático, a donde llegará el viernes por la noche, y esperan que tenga efectos polí­ticos y económicos.


«Tomamos esta visita como un espaldarazo tras los esfuerzos hechos por nuestro paí­s después de 15 años en materia de democracia, buen gobierno y desarrollo económico», dijo Emmanuel Gyimah-Boadi, responsable de la ONG ghanesa Centro para la Democracia y el Desarrollo.

Acompañado por su esposa, Obama se entrevistará el sábado con el presidente John Atta-Mills, en el poder desde enero, y pronunciará un importante discurso en el parlamento.

Ghana ya recibió a Bill Clinton en 1998 y a George Bush en 2008, pero esta tercera visita presidencial reviste una significación particular: a fines de diciembre Ghana vivió elecciones generales y presidenciales que de manera unánime fueron saludadas como modelo de transparencia y en las cuales la oposición, encabezada por John Atta-Mills ganó el parlamento y la presidencia.

Obama justificó su elección de Ghana, en una entrevista reciente, por el hecho de que ese paí­s «organizó elecciones con éxito que condujeron a un cambio pací­fico de poder», en un continente por lo regular acostumbrado a lo contrario.

Bill Clinton visitó el paí­s cuando el capitán Jerry Rawlings, autor de dos golpes de Estado, estaba todaví­a en el poder y el paí­s se preparaba a organizar en 2000 un regreso delicado al poder civil.

«Ahora Ghana goza de una democracia estable y de una economí­a más fuerte, pues los inversionistas no se equivocan», afirmó Gyimah Boadi.

Kwesi Jonah, profesor de ciencias polí­ticas en la universidad prefiere por su parte insistir en la «dimensión racial» de la visita.

«Es un gran honor que el primer presidente afroamericano venga al primer paí­s negro que obtuvo la independencia tras la segunda guerra mundial», dijo.

Uno de los momentos importantes del viaje presidencial será el sábado la visita al fuerte esclavista de Cape Coast, a dos horas de la carretera de Accra.

Según Kwesi Jonah, esto animará mucho a los estadounidenses de origen africano a venir en busca de sus raí­ces en Ghana, de donde partieron esclavos negros para el «viaje sin regreso» hacia América y el Caribe.

De lado oficial hay ambiente de fiesta. El secretario de Estado de Información Samuel Ablakwa habla de un aceleramiento de las inversiones y su colega de Turismo Juliana Azumah ve en esta visita «una ocasión para vender a Ghana como un destino turí­stico» internacional.

Segundo productor mundial de cacao, segundo productor africano de oro, este paí­s de 23,5 millones de habitantes cuenta mucho con el turismo para obtener divisas.

Con 20% de inflación y un fuerte déficit presupuestal, el paí­s tiene urgente necesidad de inversiones directas, en especial cuando se trata de iniciar el año próximo, si todo va bien, la explotación comercial del petróleo descubierto en 2007 en sus aguas territoriales.

Con un yacimiento de unos 600 millones de barriles, Ghana calcula lograr una producción de 120.OOO bd de aquí­ a 2010.

Para celebrar la visita de Obama, el paí­s ha puesto por todas partes banderas y fotos de ambos presidentes.

«No es la primera vez que un presidente estadounidense viene donde nosotros, pero la visita de Obama tiene otro significado: es africano y comprende las dificultades económicas de los paí­ses africanos», dijo John Nyagbe, mecánico automovilí­stico.

«Espero que no venga sólo por nuestro petróleo. Se conoce que Estados Unidos se preocupa primero de sus asuntos», advirtió Raymond Akuley, chofer de taxi de Accra.