El presidente Barack Obama instó hoy a los estadounidenses a presionar a sus congresistas para que apoyen sus propuestas firmadas por mandato ejecutivo con el fin de hacer frente a la violencia de las armas de fuego.
Obama, a punto de comenzar su segundo mandato, dijo en su discurso semanal por radio e internet que los estadounidenses deberían preguntar a los legisladores por qué la aprobación de los cabilderos en favor de las armas es más importante que mantener a los niños a salvo.
Se refería a la poderosa Asociación Nacional del Portadores de Armas (National Rifle Association, o NRA en inglés), que se opone a sus propuestas.
El presidente dijo que actuó de inmediato con sus decretos ejecutivos, aunque ahora también el Congreso debe dar un paso. Quiere que los legisladores prohíban los fusiles con aspecto bélico, averiguaciones universales de los que solicitan permisos para comprar y tener armas de fuego y limitar a 10 balas la capacidad de los cargadores, entre otras medidas.
En la respuesta republicana, el representante James Lankford dijo que el presupuesto federal que apruebe el Congreso debe remediar la deuda soberana y el gasto desenfrenado, que ha puesto ya el déficit estadounidense en casi 16,5 billones de dólares.
Vaticano elogia gestión
El Vaticano elogió las propuestas del presidente estadounidense Barack Obama para controlar la violencia de las armas de fuego como «un paso en la dirección correcta».
El vocero de la Santa Sede, Federico Lombardi, dijo que nadie puede hacerse ilusiones de que limitar el número de armas de fuego impedirá más matanzas como la que ocurrió en una escuela de Connecticut el mes pasado que dejó 26 muertos.
Pero el religioso dijo en un editorial difundido el sábado por la Radio Vaticano que apoya las exhortaciones de los líderes religiosos estadounidenses a sus legisladores para que limiten las armas. Agregó que la sociedad estadounidense está pagando «un precio inaceptable» de muertes insensatas.
Obama trata de buscar apoyo para restablecer la prohibición a las armas ofensivas y requerir control de antecedentes para la venta de todo tipo de armas de fuego. Pero enfrenta firme oposición en el Congreso.