El presidente Barack Obama dijo ayer que su rival republicano Mitt Romney convertiría el Medicare en un sistema privado y pondría a los ancianos a merced de las compañías de seguros.
A su vez, Romney respondió que el mandatario demócrata ya ha vapuleado al fondo de ese sistema gubernamental de gastos médicos para los ancianos y lo ha debilitado. Durante su primer debate en la campaña electoral por la presidencia, Obama y Romney discutieron sobre ese popular aunque costoso programa de salud pública.
Ambos prometieron que no recortarán las prestaciones que reciben los estadounidenses mayores, pero estuvieron profundamente en desacuerdo sobre las opciones para los trabajadores más jóvenes.
Obama dice que está reduciendo los pagos excesivos en el sistema a fin de que este permanezca para las futuras generaciones.
El candidato republicano considera que esos cortes merman la atención a los ancianos con el propósito de pagar la ley de salud pública promovida por los demócratas.
Romney, sin embargo, no mencionó que su candidato vicepresidencial, Paul Ryan, propone reducciones similares.