Obama rindió homenaje en Normandí­a, Francia


Barack Obama (I), presidente de Estados Unidos, saluda a su homólogo francés Nicolas Sarkozy, mientras que el primer ministro británico, Gordon Brown (C), tiene que hacerse para atrás para que el estrechón de manos no lo golpee. Esto como parte del acto de los 65 años del desembarco en las costas de Normandí­a. FOTO LA HORA: AFP MARCEL MOCHET

La «valentí­a» de las fuerzas aliadas «cambió el curso del siglo XX», aseguró hoy el presidente estadounidense, Barack Obama, en Colleville sur mer (noroeste de Francia), al conmemorar el 65º aniversario del desembarco en Normandí­a.


Obama ofreció su discurso en el cementerio estadounidense de Colleville, donde descansan 9.387 soldados norteamericanos muertos en el desembarco y que se encuentra a proximidad de la playa de «Omaha Beach», a la que llegaron por mar parte de las tropas aliadas el 6 de junio de 1944.

«Amigos y veteranos, lo que no podemos olvidar y lo que no debemos olvidar, es que el desembarco ha sido un momento y un lugar, donde la valentí­a y la generosidad de unos pocos permitió cambiar el curso de todo el siglo», declaró Obama, al sumarse a la lista de presidentes estadounidenses que acudieron a Normandí­a desde Jimmy Carter (1977-1981), a excepción de George Bush padre.

«Cuando el peligro era máximo, en las circunstancias más oscuras, hombres que pensaban ser ordinarios hallaron en ellos mismos lo necesario para lograr algo extraordinario», agregó el presidente, que efectuó una visita a Francia para conmemorar el desembarco de Normandí­a.

Para Obama, el 6 de junio de 1944 cambió el curso de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y permitió que Europa fuera liberada de los nazis.

«No se sabí­a entonces que muchos de los avances logrados en el siglo XX, en ambas orillas del Atlántico, tendrí­an su origen en esta playa de sólo nueve km de largo y tres de ancho», añadió, en referencia a la playa de Omaha Beach.

«Si los aliados hubieran fracasado aquí­, la ocupación del continente por Hitler podrí­a haberse prolongado indefinidamente», declaró Obama, en presencia del presidente francés, Nicolas Sarkozy, del primer ministro canadiense, Stephen Harper, y del prí­ncipe Carlos de Gran Bretaña.

«La victoria permitió pisar tierra francesa y abrió el camino hacia Berlí­n. Gracias a ella, fueron posibles los éxitos que se produjeron después que Europa fuera liberada: el plan Marshall, la OTAN, la prosperidad y la seguridad compartida», subrayó el mandatario norteamericano.

El actor norteamericano Tom Hanks, protagonista principal de la pelí­cula «Salvar al soldado Ryan», dedicada al desembarco y dirigida en 1998 por Stephen Spielberg, también participó en la ceremonia.

Sarkozy, que describió el calvario de los soldados «empapados, temblando de frí­o y enfermos» y «los muertos y los heridos que flotaban en el mar, llevados por la marea», rindió un homenaje personal a Obama, al presentarlo como el «sí­mbolo de los Estados Unidos (…) que luchan por la libertad, la democracia y los derechos humanos».

Más de tres millones de soldados, principalmente estadounidense, británicos y canadienses, desembarcaron el 6 de junio de 1944 y en las semanas que siguieron en Francia, entonces ocupada por los nazis.