Obama recibe severas crí­ticas de sus rivales


Barack Obama, senador demócrata y contendiente a una candidatura presidencia presidencial, participa en una conferencia en el Gran Salón de la Unión de Toneleros de Nueva York. Obama juró de limpiar un sistema financiero

La demócrata Hillary Clinton y el republicano John McCain están de acuerdo en, al menos, un punto: hundir la credibilidad de Barack Obama en materia de polí­tica exterior.


Hillary Clinton, senadora por Nueva York.

Acusado de ser «ingenuo» o «con poca experiencia», el aspirante a la candidatura demócrata Barack Obama no tiene ninguna intención de esconder sus ideas en materia de polí­tica exterior.

Sus propuestas rompen radicalmente con la tradición estadounidense en materia de polí­tica extranjera. Y su «radicalismo» no convence aún. Los sondeos muestran que Obama está detrás de sus rivales cuando se les interroga a los estadounidenses sobre la capacidad de cada uno de los candidatos para ser comandante en jefe de su paí­s.

Según un diplomático occidental que pidió el anonimato, los militares confí­an en que Clinton está mejor capacitada que Obama para asumir el puesto de comandante en jefe del Ejército.

Obama defiende un retiro casi total de las tropas estadounidenses en Irak en un periodo de 16 meses. Sugiere, además, que en ese paí­s sólo permanezca un contingente encargado de proteger a los civiles estadounidenses y luchar contra Al Qaeda.

Pero Obama no sólo reclama el retiro de las tropas en Irak; su propuesta es mucho más ambiciosa. «No sólo quiero poner fin a la guerra. Quiero poner fin al estado emocional que nos llevó a elegir la guerra», dijo durante un debate televisado con Clinton.

En un largo texto publicado en julio en la revista Foreign Affairs, Obama explicó que si bien Estados Unidos no debe renunciar al uso de la fuerza, «no deberí­a dudar de dialogar directamente con Irán». También habló de conversar directamente con los dirigentes cubanos o norcoreanos.

Sus adversarios creen que Obama es realmente muy «ingenuo» e «irresponsable» al pretender solucionar el panorama internacional con conversaciones con los peores dictadores del planeta.

El aspirante a la candidatura por el Partido Demócrata para las presidenciales de noviembre aseguró que enviarí­a tropas estadounidenses a Pakistán para buscar terroristas aunque no cuente con el permiso local, si así­ se justifica, según informó su equipo de campaña.

El senador de Illinois advirtió al presidente Pervez Musharraf que debe hacer un mayor esfuerzo para detener las operaciones terroristas en su paí­s y desalojar a los insurgentes extranjeros.

De lo contrario, si él sale presidente, dijo que los paquistaní­es podrí­an sufrir una invasión estadounidense y podrí­an perder cientos de millones de dólares en ayuda militar de Estados Unidos.

El problema -advirtieron sus rivales- radica en que Pakistán es un paí­s aliado con Estados Unidos en su guerra contra el terrorismo.

Para poner fin a las crí­ticas, Obama se rodeó de un equipo aguerrido. Entre ellos figuran Zbigniew Brzezinski y Anthony Lake, ex consejeros de la Seguridad Nacional bajo los gobiernos de Jimmy Carter y Bill Clinton. Experta en Africa y ex miembro del gobierno Clinton, Susan Rice es una de las principales consejeras en polí­tica exterior.

Durante una reciente conferencia de prensa en el Council of Foreign Relations, Rice (que no tiene ningún parentesco con la actual secretaria de Estado Condoleezza Rice), resumió las propuestas de Obama: enviar más tropas a Afganistán y exigir a los europeos un compromiso militar más fuerte, luchar contra la pobreza y el terrorismo.

Opiniones negativas


La precandidata demócrata a la Casa Blanca Hillary Clinton recibe más opiniones negativas que positivas entre los electores estadounidenses, incluso entre las mujeres, que son su principal base, según un sondeo difundido hoy por The Wall Street Journal.

Su rival, Barack Obama, sale mejor parado y no parece haber sufrido el impacto de las palabras de su ex pastor, consideradas por varios medios como anti-estadounidenses. En la hipótesis de un duelo con el republicano John McCain en noviembre, lo derrotarí­a por un escaso margen (44% contra 42%). En caso de duelo Clinton/McCain, vencerí­a el republicano por 46% contra 44%.

Según el sondeo, 48% de los votantes de todas las inclinaciones polí­ticas tiene una opinión negativa de Clinton, contra 37% que tiene una visión positiva. El apoyo de las mujeres, que constituyen la principal base de la senadora por Nueva York, se erosiona y ahora 44% de ellas tiene una opinión negativa, contra 42% que tiene una opinión positiva. A principios de marzo, 51% de las mujeres tení­a una opinión positiva de ella.

Obama recibe una opinión positiva del 49% de todos los votantes, contra 32% de los que tienen una negativa.