Obama quiere reforzar sus ví­nculos con Israel


Barack Obama (I), candidato presidencial de Estados Unidos, observa el entorno del Salón de los Nombres, en el Museo del Holocausto en Jerusalén, durante su visita a Israel.

El candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, prometió hoy durante su visita a Oriente Medio estrechar aún más los lazos entre Estados Unidos e Israel si es elegido presidente en noviembre.


El senador de Illinois, que llegó a Israel anoche, comenzó hoy su ronda de encuentros con los dirigentes israelí­es, empezando por el presidente Shimon Peres y el ministro de Defensa Ehud Barak en un hotel de Jerusalén.

«Quiero informaciones y conocer las opiniones de los dirigentes israelí­es; cómo ven la situación actual. Quiero compartir mis ideas», insistió el candidato.

En una jornada maratón en Israel y la Cisjordania ocupada, Obama se reunirá con el primer ministro israelí­ Ehud Olmert y el presidente de la Autoridad Palestina Mahmud Abas, visitará el memorial del Holocausto de Yad Vashem, y la ciudad de Sderot (sur de Israel), frecuente blanco de cohetes palestinos antes de la entrada en vigor de una tregua con el movimiento islamista Hamas.

«Lo más importante para mí­ es compartir relaciones históricas y únicas entre Israel y Estados Unidos», afirmó Obama a su llegada al aeropuerto Ben Gurion, procedente de Jordania.

Como para recordarle a Obama lo inflamable que es la región que visita, ayer un residente palestino de Jerusalén oriental cometió un nuevo atentado con una excavadora pocas horas antes de su llegada, hiriendo a 16 personas.

El senador condenó el ataque, el segundo de ese tipo en tres semanas, y dijo que era «un recordatorio de lo que los israelí­es han tenido que suportar diariamente, con coraje, desde hace mucho tiempo».

En ese contexto explosivo, Obama aseguró que si es elegido su administración se sumará a los esfuerzos para encontrar solución a este conflicto de 60 años.

El senador, que para las cuestiones de Oriente Medio cuenta con el consejo del ex enviado especial de Bill Clinton para la región, Denis Ross, reafirmó su voluntad de ver dos Estados, israelí­ y palestino, viviendo juntos y en paz.

Los electores judí­os estadounidenses seguirán muy de cerca la visita de Obama, quien aún no ha logrado el apoyo de ese electorado, que aunque tradicionalmente ha respaldado a los demócratas, en los últimos años se ha alineado masivamente con el presidente republicano George W. Bush.

Antes de iniciar su serie de reuniones, Obama advirtió que alcanzar la paz podrí­a llevar un tiempo, ya que los palestinos están más divididos que nunca y el primer ministro israelí­ está implicado en un asunto de corrupción que podrí­a costarle el cargo.

Al contrario que la acogida prevista en su inminente gira por Europa, donde goza de un amplio favor, los protagonistas de Oriente Medio se mantienen circunspectos sobre los recientes posicionamientos de Obama.

Así­, en junio el senador levantó las enérgicas protestas de los palestinos cuando habló de Jerusalén como la capital indivisible de Israel. Del lado israelí­, sus propuestas de campaña sobre el diálogo directo con Teherán a propósito de su plan nuclear fueron recibidas con grandes reservas.

Aprobación


El candidato demócrata a la Casa Blanca Barack Obama aprobó categóricamente ayer una incursión llevada a cabo por Israel el año pasado contra una supuesta instalación nuclear en Siria, tras insistir sobre el derecho de Israel a defenderse.

El senador por Illinois, que llegó anoche a Israel, fue interrogado en un informativo de la cadena estadounidense CBS en el que se le preguntó si el ataque israelí­ de septiembre de 2007 fue apropiado, a lo que Obama respondió «sí­».

«Pienso que habí­a suficientes pruebas» de que Siria habí­a emprendido un sitio de construcción de un reactor nuclear de modelo norcoreano, dijo Obama.

«Hubo inquietudes sobre la finalidad de este sitio», agregó.

«Los israelí­es viven en un ambiente muy hostil y muchas personas (en la región) proclaman que Israel es el enemigo», dijo el candidato demócrata.

Siria siempre desmintió que el sitio designado por la aviación israelí­ era un sitio nuclear.