Obama, preocupado por Venezuela


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El presidente estadounidense Barack Obama se dijo preocupado por las acciones del gobierno del presidente Hugo Chávez, que «han restringido los derechos del pueblo venezolano, amenazado los valores democráticos básicos y dejado de contribuir con la seguridad en la región».

CARACAS Agencia AP

En un cuestionario escrito que respondió al diario local El Universal, difundido ayer, Obama afirmó que Estados Unidos siente «gran inquietud al ver que se han tomado medidas para restringir la libertad de prensa, así­ como para erosionar la separación de poderes».

Tras admitir que las relaciones entre Caracas y Washington no están en su mejor momento, Obama dijo confiar en que llegue el dí­a en que ambos gobiernos «puedan colaborar más estrechamente para promover las aspiraciones de nuestra gente».

Chávez respondió más tarde.

«Mister Obama salió por ahí­ atacándonos, pero eso no es extraño para nosotros», dijo Chávez durante un encuentro con sus ministros en el palacio presidencial que transmitió la televisión estatal. «Obama, dedí­cate a tus propias cosas, dedí­cate a gobernar tu paí­s, que lo tienes vuelto un desastre», agregó.

«Déjanos tranquilos», remató el mandatario venezolano.

«En verdad Obama, ¿tú sabes lo que das? Lástima sabes, das lástima. Anda y pregúntale a las comunidades negras de tu paí­s lo que eres para ellos. La más grande frustración de no sé cuantos años… Anda, pregúntale a mucha gente en ífrica que pudo haber creí­do en ti, por tu color de piel, porque tu padre era de por allá de ífrica. Eres un afrodescendiente. Pero eres la vergí¼enza de toda esa gente», precisó.

Chávez afirmó que su par estadounidense realizó los comentarios sobre Venezuela porque quiere «ganar votos».

«Creo que vas a perder las elecciones Obama. Estás ‘apuntico’ de perderlas… Si yo pudiera ser candidato en Estados Unidos te barrerí­a compadre, te barrerí­a, y te ganarí­a 80 a 20», acotó.

El mandatario agregó que está dispuesto a incrementar las aportaciones de la empresa Citgo, filial estadounidense de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), de combustible barato para las comunidades pobres de Estados Unidos.

«Estados Unidos no tiene la intención de intervenir en las relaciones exteriores de Venezuela. Sin embargo, me parece que los ví­nculos del gobierno de Venezuela con Irán y con Cuba no han beneficiado los intereses de Venezuela ni de su gente», señaló Obama en sus respuestas a El Universal.

En cuanto a Irán, el mandatario estadounidense agregó que «tarde o temprano, la gente de Venezuela tendrá que determinar qué posible ventaja le brinda tener relación con un paí­s que viola los derechos humanos universales y que está aislado de la mayor parte del mundo. El gobierno de Irán ha apoyado de manera consistente el terrorismo internacional».

Eduardo Gamarra, profesor de ciencias polí­ticas y experto en polí­tica latinoamericana en la Universidad Internacional de Florida, dijo que la relación estrecha entre Venezuela e Irán está por convertirse en una asunto importante en la próximas elecciones en Estados Unidos.

«Cualquier cosa que vincule a América Latina con el Medio oriente será controvertido», dijo Gamarra. «Venezuela habí­a salido del radar. Ahora está de vuelta en la pantalla».

Gamarra dijo en entrevista telefónica que si los polí­ticos estadounidenses deciden atacar a Chávez directamente, incluso podrí­a impulsar la campaña polí­tica del lí­der venezolano.

Las misiones diplomáticas de Venezuela y Estados Unidos permanecen sin embajador desde que Caracas retiró en 2010 la aprobación concedida a Larry Palmer, quien dijo durante su proceso de confirmación en el Senado que la inteligencia cubana habí­a infiltrado a las fuerzas de seguridad venezolanas.

En respuesta a esa medida Washington solicitó al venezolano Bernardo ílvarez que no volviera a la embajada cuando hubiera concluido la pausa de diciembre.

Chávez ha mantenido relaciones tirantes con Estados Unidos desde que asumió el gobierno en 1999, pero las frecuentes fricciones no han afectado los estrechos lazos comerciales que tienen ambos paí­ses.