El presidente Barack Obama, tras reconocer sus «logros extraordinarios» saludó el miércoles a la tropa que regresa de Irak y declaró que los casi 9 años de conflicto están a punto de concluir «no con una batalla final, sino con una marcha final a casa».
Obama y la primera dama Michelle Obama hablaron ante varios miles de soldados y centenares de familiares de efectivos de las fuerzas armadas.
«La guerra de Irak pasará pronto a la historia, y su servicio pasará a la posteridad», indicó el presidente.
Obama destacó el aspecto humano de la guerra, el valor y sacrificio de las fuerzas estadounidenses camino de regresar a la patria. Recordó el comienzo de la contienda, cuando era solamente un senador estatal de Illinois y muchos de los soldados que hoy le escuchan estaban en la escuela primaria.
La guerra, agregó, tuvo muchos vericuetos.
«Sabíamos que llegaría este día. Los sabíamos desde hace tiempo», indicó. «Con todo, hay algo profundo en el fin de una guerra que ha durado tanto».
Destacó las primeras batallas que derrotaron y derrocaron a Saddam Hussein y la «red de insurgencia»: atentados dinamiteros al pie de carretera, los francotiradores y los ataques suicidas.
«Demostraron que fueron más fuertes que el terror que intentó vencerlos», dijo el mandatario.