El presidente estadounidense, Barack Obama, se reúne durante una hora con el rey Abdalá, con el objetivo de normalizar las relaciones con el mundo musulmán. El líder americano desea tender puentes hacia el mundo musulmán y tiene varios objetivos: un acuerdo entre palestinos e israelíes, abrir una nueva era de relaciones de Estados Unidos con el mundo islámico y contener el programa nuclear de Irán.