El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, llegó hoy a Ammán proveniente de Irak, donde coincidió con el primer ministro iraquí, Nuri Al Maliki, en su idea de retirar a las tropas estadounidenses en 2010.
Obama se entrevistará con el rey Abdalá II de Jordania, según responsables jordanos.
Ayer, el senador de Illinois se reunió en Bagdad con el presidente iraquí, Jalal Talabani, tras ser recibido por Maliki, quien negocia con el gobierno de George W. Bush el marco de las futuras relaciones entre ambos países.
«El primer ministro dijo que éste es un momento apropiado para empezar un plan para reorganizar nuestras tropas en Irak, incluyendo su cantidad y sus misiones», afirmó el senador Barack Obama en un comunicado publicado hoy por su oficina en Washington.
«(Maliki) plateó su esperanza de que las fuerzas de combate puedan salir de Irak en 2010», dijo Obama en el comunicado emitido conjuntamente con los otros dos senadores que lo acompañan en este viaje, Jack Reed y Chuck Hagel.
«El primer ministro nos ha dicho que los iraquíes aprecian los sacrificios de los soldados estadounidenses, pero que no quieren una presencia de duración indefinida», añadieron en el comunicado los tres senadores.
Previamente a su viaje a Amán, el senador de Illinois visitó la provincia de Al Anbar (oeste de Bagdad), ex feudo de Al Qaida en Irak, pacificada vía la movilización de combatientes tribales sunitas contra los extremistas.
Obama, que encabeza los sondeos por delante de su rival republicano John McCain en las elecciones de noviembre, propugna una retirada de las tropas norteamericanas en 16 meses a partir de su toma de funciones en enero, si es elegido presidente. «Será en el verano (boreal) de 2010, dos años a partir de ahora», anunció el senador la semana pasada.
El candidato demócrata llegó ayer a Basora, la gran ciudad petrolera del sur de Irak, procedente de Kuwait.
Se trata de su segunda visita a Irak, tras su breve paso en enero de 2006.
Su estancia en el país coincide con el período en que la violencia alcanza sus niveles más bajos desde el comienzo, en marzo de 2003, de la invasión liderada por Estados Unidos, a la que entonces se opuso.
La partida de unos 145.000 militares estadounidenses desplegados en Irak es objeto de una ardua negociación entre Bagdad y Washington.
La Casa Blanca indicó ayer que, al contrario de lo esperado, no se firmará un acuerdo el 31 de julio sobre la retirada. Además excluyó el establecimiento de una fecha límite, y añadió que la alternativa sería una «fecha deseable», es decir, que no genere incomodidades.
La oficina de Nuri al Maliki subrayó ayer que «Irak ha sabido superar desafíos en materia de seguridad (…). Ha logrado la victoria contra Al Qaida y las milicias, y ahora triunfará en el ámbito económico».
En su comunicado, los senadores citan una serie de factores que permitieron mejorar la estabilidad de Irak, entre ellas el refuerzo de las tropas estadounidenses a partir de febrero de 2007, que Obama criticó entonces.
Obama, cuya credibilidad en el ámbito internacional es puesta en entredicho por su rival John McCain, se reunió en Bagdad ayer con el general David Petraeus, recientemente ascendido a comandante de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio e impulsor del refuerzo.
John McCain dijo esperar ayer que, tras su visita, Obama admita «que se ha equivocado gravemente sobre la situación y que estaba equivocado cuando dijo que la estrategia de refuerzo no funcionaría», en declaraciones a la cadena NBC.
Tras su paso por Jordania, Obama estará mañana en Israel y luego continuará su gira por tres países europeos: Alemania, Francia y Gran Bretaña.
Barack Obama
Candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos