Obama llama a controlar déficits


Tras lanzar un programa de gastos sin precedentes destinado a impedir el colapso de la economí­a estadounidense, el presidente Barack Obama prometió este sábado poner el mismo esfuerzo en contener los billonarios déficits que enfrenta el paí­s.


En su alocución semanal de radio, Obama declaró que tanto él como su gobierno están decididos a hacer «todo lo que podamos para poner los explosivos déficits bajo control mientras se recupera nuestra economí­a».

Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, el déficit provisorio de Estados Unidos para el año fiscal 2009 se elevará a un récord de 1,2 billones de dólares.

El déficit para el año fiscal 2008 llegó a 438.000 millones de dólares, 3,1% del Producto Bruto Interno, señaló la Oficina el mes pasado en un informe. Pero las cifras no incluyen el costo del plan de estí­mulo de 787.000 millones de dólares promulgado por Obama el martes.

Casi un tercio de los fondos de estí­mulo serán para recortes impositivos, totalizando 286.000 millones de dólares, en un esfuerzo por fortalecer el gasto en consumo, un motor fundamental de la mayor economí­a del mundo.

Pero otros 120.000 millones de dólares serán destinados a proyectos de infraestructura, en sectores como el transporte, construcción de carreteras, mejoramiento del suministro energético e instalaciones de energí­as renovables. Influyentes republicanos y otros crí­ticos dijeron que el gigantesco plan de gastos hipotecarí­a el futuro de Estados Unidos, por el cual los hijos y nietos del paí­s «pagarán un precio enorme».

Pero Obama dijo que está decidido a poner el gasto bajo control, señalando que esa labor comenzará este lunes, cuando se reúna en una cumbre fiscal con expertos y legisladores, entre otros, para discutir cómo recortar el déficit.

El mandatario prometió seguir ocupándose del tema el próximo martes, en su discurso a la nación, para el cual tiene planeado señalar las urgentes prioridades del paí­s.

El jueves, la Casa Blanca dará a conocer un borrador de presupuesto, el cual Obama dijo es «sobrio en sus evaluaciones, honesto en su contabilidad, y muestra en detalle mi estrategia para invertir en lo que necesitamos, recortar lo que no necesitamos, y restaurar la disciplina fiscal».

Obama utilizó su alocución para difundir nuevamente su plan de recuperación, diciendo que gracias a éste «tres millones y medio de estadounidenses ahora irán a trabajar haciendo el trabajo que Estados Unidos necesita hacer».

Anunció que, comenzando este sábado, los empleados comenzarán a reducir impuestos de acuerdo con el paquete de estí­mulo, una reducción que abarca al 95% de las familias trabajadoras.

A partir de abril, la familia estadounidense promedio podrá conservar 65 dólares adicionales al mes.

«Nunca antes en nuestra historia un recorte impositivo ha tenido un efecto tan rápido o llegado a tantos estadounidenses trabajadores», dijo Obama, aunque dijo que el plan de estí­mulo era sólo el primer paso en el camino a la recuperación económica.

«Nada de esto será fácil», advirtió. «El camino será largo y lleno de obstáculos. Pero confí­o en que nosotros, como pueblo, tendremos la fuerza y la sabidurí­a para llevar adelante esta estrategia y superar esta crisis».