La juez federal estadounidense Sonia Sotomayor, nominada por el presidente Barack Obama a la Corte Suprema, se declaró hoy «una persona común bendecida con una oportunidad extraordinaria» e hizo votos para trabajar con el Senado para su ratificación.
«Espero con ansia poder trabajar con el Senado. Verán que soy una persona común bendecida con una oportunidad extraordinaria», dijo Sotomayor en la Casa Blanca, tras ser nominada por Obama.
Visiblemente emocionada ante una audiencia en la que destacaban miembros de su familia, Sotomayor recordó sus humildes orígenes en el seno de un hogar puertorriqueño muy modesto en el barrio del Bronx de Nueva York.
«Escogí ser abogada y luego una juez porque encuentro desafíos sin fin en las complejidades del mundo de la ley», explicó.
«Me he esforzado siempre en no olvidar las consecuencias reales de mis decisiones sobre individuos, empresas y el gobierno», aseguró.
Sotomayor, de 54 años, que podría convertirse en la primera latina de la historia de la Corte Suprema, se desempeñó como asistente de fiscal al inicio de su carrera, para luego pasar brevemente a un bufete de abogados y luego de regreso al mundo judicial.
«Ese cúmulo de experiencia me ayudó a entender, respetar y responder las preocupaciones y argumentos de casos presentados ante mí», añadió.
«Aunque crecí en circunstancias muy modestas y llenas de desafíos, considero que mi vida es inconmensurablemente rica», explicó.
«Me crié en un bloque de viviendas públicas en el Bronx, pero estudié en dos de las mejores universidades del país», recordó.
Sotomayor se licenció en Derecho «cum laude» en Princenton en 1976, y luego se doctoró en la escuela de Derecho de Yale en 1979.
Sotomayor tuvo palabras de agradecimiento especiales para su madre, Celina, que la crió en solitario, tras la muerte del padre, mientras compaginaba dos trabajos.
«Siempre digo que soy lo que soy gracias a ella, pero sólo soy la mitad de lo que ella es», explicó.
Luego enfatizó su gran respeto por los principios constitucionales, y señaló: «sería un gran privilegio para mí el poder participar a la hora de aplicar esos principios a las cuestiones y controversias a las que nos enfrentamos actualmente».
Sotomayor tiene una reputación liberal, lo que promete previsiblemente arduos debates en el Senado durante su confirmación.
La juez hispana debe asumir su cargo antes de octubre.