Obama busca crear o salvar 600 mil empleos


Barack Obama, presidente de Estados Unidos, durante una reunión con su gabinete. FOTO LA HORA: AFP JEWEL SAMAD

La administración Obama busca salvar o crear más de 600 mil empleos durante el verano boreal, acelerando la puesta en práctica de un vasto plan de estí­mulo para sacar a la economí­a estadounidense de la grave recesión, indicó la Casa Blanca este lunes.


Las cifras publicadas el viernes constituyen «un recordatorio de que continuamos en medio de una recesión muy profunda y que necesitaremos un tiempo considerable para salir» de ella, dijo Obama al anunciar una aceleración de la puesta en práctica de un plan para estimular la economí­a.

Obama quiere multiplicar por cuatro el número de empleos que el plan de estí­mulo económico ya creó o preservó durante sus primeros 100 dí­as de mandato, según la Casa Blanca.

Este anuncio coincide con un sondeo que indica que el 67% de los estadounidenses tiene una opinión positiva de su presidente, siendo su principal queja la gestión del dinero público.

Entre los adversarios republicanos de Obama, el 51% desaprueba su acción para controlar los gastos federales (45% lo aprueba), según una encuesta de Gallup.

El sondeo Gallup indica que en general, el 55% de los estadounidenses aprueban la acción económica de Obama a fines de mayo, 4% menos que a comienzos de febrero; 42% la desaprueban, 12% más que en febrero.

Obama planea recurrir con mayor í­mpetu a los 787.000 millones de dólares del plan de estí­mulo económico, para financiar 135.000 empleos en educación, crear 125.000 puestos para la juventud, crear trabajos en 98 aeropuertos y más de 1.500 canteros sobre las autopistas, llevar a cabo proyectos en los parques nacionales o extender los servicios en la salud.

Obama promulgó el 17 de febrero este plan de 787.000 millones de dólares, el más importante de la historia según el gobierno, con la intención de crear o salvar más de 3.000.000 de empleos en dos años.

Según el gobierno, el mandatario creó o salvó más de 150.000 empleos en 150 dí­as, entre febrero y mayo, a través de la inversión en grandes obras públicas para combatir el desempleo y reducciones fiscales para estimular el consumo. Según la Casa Blanca, más de 135.000 millones de dólares del plan de estí­mulo económico fueron destinados a diversos proyectos.

Además de que las cifras son criticadas y difí­cilmente verificables, este plan enfrenta el escepticismo o la reprobación de los adversarios republicanos de Obama y de una parte de los economistas.

Los primeros acusan a Obama de empeorar los niveles de déficits públicos y de dejar una deuda intolerable para futuras generaciones. Los segundos se cuestionan sobre la efectividad de estas medidas.

Obama justifica estos gastos como una necesidad frente a la peor crisis desde la Gran Depresión de los años 30.

«Tenemos aún mucho camino por recorrer sobre la ví­a de la recuperación, pero estamos sobre la buena ví­a», dijo Obama. Pero «continuaremos reaccionando hasta que el progreso sea constante y vigoroso».

«Soy muy escéptico sobre las posibilidades de que esta abundancia de dinero produzca algo bueno y, aun si ése fuera el caso, que se produzca rápidamente», dijo el dirigente republicano Mitch McConnell al periódico Polí­tico.

La Casa Blanca asegura lo contrario: es gracias a este plan que las últimas cifras de desempleo, por más malas que sean, dan razones para tener esperanza.

«El empleo y el aumento del empleo tienden a ocurrir cuando se da vuelta la economí­a. Por ello es probable que (mientras tanto la tasa de desempleo) aumente un poco», dijo un asesor económico de la Casa Blanca, Austan Goolsbee al programa de televisión «Fox News Sunday».

La tasa de desempleo tuvo un salto en mayo al alcanzar 9,4% contra 8,9% en abril. Pero la economí­a destruyó menos empleos: 345.000 en mayo contra 504.000 en abril y 643.000 en promedio de los seis meses anteriores.

Daniel Tarullo, uno de los gobernadores de la Reserva Federal, advirtió que la recuperación de la economí­a estadounidense, esperada de aquí­ a fin de año «podrí­a ser dolorosamente lenta».