Unos 25.000 policías alemanes y franceses fueron desplegados para la cumbre de la OTAN que el viernes y el sábado reúne a los 28 líderes de la Alianza Atlántica en Baden Baden y Kehl (Alemania) y Estrasburgo (Francia), escenario de incidentes desde el jueves.
Unas 300 personas ya fueron detenidas en las afueras de Estrasburgo (este de Francia) durante escaramuzas entre manifestantes y la policía francesa antes del inicio mismo de la cumbre. Un fotógrafo alemán de la agencia DPP resultó herido por una bala de caucho.
Los militantes contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) convocaron para el sábado una gran manifestación en la ciudad francesa, sede del Europarlamento y el Consejo de Europa, en la que se esperan hasta 40.000 personas.
La ministra francesa del Interior, Michele Alliot-Marie, vio el jueves «riesgos de seguridad mayores» tanto «terroristas» como de grupos extremistas que llamaron a la «desobediencia civil» durante la cumbre del 60º aniversario de la OTAN, a la que asiste el presidente estadounidense, Barack Obama.
Unos 9.000 policías y gendarmes franceses fueron encargados de velar por la seguridad de las 2.000 personalidades esperadas en Estrasburgo y de unos 80 lugares considerados «sensibles», como el Palacio de Congresos -lugar de encuentro de los líderes de la OTAN-, los hoteles de las delegaciones y el centro histórico.
Al otro lado de la frontera, Alemania movilizó a 15.000 policías y 600 militares.
Tres helicópteros Puma sobrevolarán Estrasburgo durante la manifestación el sábado y el espacio aéreo de las tres localidades que acogerán la cumbre será patrullado permanentemente por aviones Awacs y aparatos equipados con radares.
Seis aviones Tucano se mantendrán en alerta en el suelo de Colmar, cerca de Estrasburgo.
Una batería antiaérea fue instalada en un aeródromo militar en las afueras de la ciudad francesa, cercada por unos 30 km de vallas metálicas.
La cumbre de la OTAN forzó igualmente el cierre de un centenar de lugares públicos de Estrasburgo, incluidos escuelas, administraciones, museos y teatros.
Los miembros de la OTAN se disponen a mandar refuerzos militares a Afganistán, lo cual es síntoma de que en su seno hay un «nuevo espíritu» de cooperación desde que Barack Obama llegó al poder, afirmó el consejero presidencial estadounidense en Seguridad Nacional, general James Jones.
Jones –que habló en una conferencia de prensa telefónica conjunta con la secretaria de Estado Hillary Clinton a horas de la cumbre de OTAN en Estrasburgo (este de Francia)– llamó a transformar a la OTAN en una «gran alianza» encargada de prevenir los conflictos en todo el mundo.
«Los aliados están estudiando cómo pueden reforzar sus tropas», afirmó. «Por lo tanto, espero que haya envíos de tropas suplementarias», agregó.
Jones –ex comandante de las fuerzas de OTAN en Europa– habló de que hay muestras de un espíritu más cooperativo de los aliados de Estados Unidos dentro de la alianza desde el cambio de gobierno estadounidense.
«Pienso que hay un nuevo espíritu», afirmó. «Habiendo trabajado en la OTAN y habiendo trabajado en Afganistán desde 2003, puedo decirles que hay un nuevo espíritu y una nueva atmósfera», agregó.
Jones subrayó que hay una nueva estrategia estadounidense en Afganistán –invadido a fines de 2001– que se apoya en tres pilares, a saber la operación militar, la reconstrucción económica y el gobierno, a lo cual calificó de «viraje estratégico» respecto a la política del gobierno de George W. Bush, basado en lo «militar».
«Con el agregado de nuevas fuerzas estadounidenses y las de los otros países que van a ser anunciadas, constatarán una mayor cohesión para unificar los dos otros pilares» en el seno de esta estrategia, continuó.
Por su parte, Hillary Clinton habló de «cambio de estrategia» para evocar el nuevo acento puesto en la formación del ejército y la policía en Afganistán. «Muchos de nuestros amigos y aliados expresaron un gran interés en participar de esta formación», agregó.
Ambos insistieron en el esfuerzo de consultas realizado por el nuevo gobierno estadounidense con los aliados para asociarlos más estrechamente a las decisiones. Pero el general Jones hizo un llamado a una redefinición del papel de la OTAN que podría generar conflictos en su seno.
«Una de las nuevas concepciones de la OTAN es que en lugar de ser una alianza reactiva que espera a que algo malo ocurra, luego delibera entre seis meses y un año antes de aceptar finalmente desplegar una fuerza», sea en cambio «capaz de hacer las cosas un poco más rápidamente de forma de prevenir los conflictos», dijo.
Esta concepción se arriesga a toparse con la oposición de Francia y Alemania, que desean limitar las intervenciones de la OTAN.