Nuevos vientos en polí­tica y religión


   Con el peso bien sentido de la actual crisis económica global, entre la diversidad, otras voces y nuevos tiempos se realizó en Cuba un encuentro de más de un centenar de lí­deres y teólogos de confesiones, organizaciones evangélicas y movimientos ecuménicos de 19 paí­ses de América Latina y el Caribe, al conmemorarse el 80 aniversario del Congreso Evangélico Hispanoamericano de La Habana, previo a la celebración el año próximo del centenario de la Conferencia Misionera Mundial, que se efectuará en Escocia.

Eduardo Villatoro
eduardo@villatoro.com

   Al contrario de quienes propagan entusiasmados que en Cuba se persigue y acosa a las iglesias de cualquier religión, esta reunión, realizada la última semana de junio anterior, al igual que las visitas de altos jerarcas de la Iglesia Católica y la inauguración de una catedral de la Iglesia Ortodoxa Rusa  -hace pocos meses- confirma que la posición de las autoridades cubanas ha registrado un notable cambio, en relación a los inicios de la Revolución, en lo que concierne a la libertad de culto.

   Pero también soplan nuevos vientos en iglesias protestantes latinoamericanas, no en lo que atañe a su doctrina sino de cara a los problemas sociales que afligen a los pueblos del continente, como lo indicó la pastora bautista Daylins Rufins, directora del Centro de Estudios del Consejo de Iglesias de Cuba: «Los rostros de las sociedades han cambiado mucho; hay nuevas voces y el discurso no puede ser el mismo», admitiendo que «muchas veces nuestras denominaciones han tenido posiciones imperialistas, entre comillas, a la hora de implementar la misión, que emerge siempre que invisibilizamos a otros  sujetos teológicos». Precisó, además, que «nuestra misión tiene que pasar  por la participación y la acción reconciliadora y transformadora».

   Durante el acto de clausura del encuentro de reflexión -según lo advierte un despacho de la agencia IPS enviado desde La Habana por Dalia Acosta-, realizado en el Seminario Evangélico de Teologí­a de la ciudad de Matanzas, además de inaugurar el programa de actividades del décimo aniversario de la Celebración Evangélica Cubana, fue el momento oportuno para dejar constancia del respaldo a la libertad de culto de parte de las máximas instancias del gobierno cubano, que estuvo representado por el vicepresidente Esteban Lazo; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento), Ricardo Alarcón, y el ministro de Cultura, Abel Prieto.

   Conviene mencionar que el obispo anglicano Julio Murria, presidente del Consejo Latinoamericano de Iglesias, subrayó que el encuentro transcurrió con el apoyo de las autoridades cubanas y en un marco de libertad de culto, toda vez que «se contó con el aporte de todas las expresiones cristianas en un ambiente de absoluta libertad religiosa; no en abstracto sino en hechos concretos».

    Entre 10 mil y 20 mil personas asistirán el próximo sábado 11 a un culto masivo que se efectuará en el estadio deportivo Pedro Marrero, en la capital de la isla, servicio al se ha invitado a «todo el espectro religioso», es decir, a los no evangélicos, según el presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, reverendo Miguel Hernández, en un marco de austeridad, acorde a las dificultades económicas que atraviesa Cuba

  El documento elaborado al cierre del encuentro, enfatiza que «Las iglesias están llamadas a interpretar las señales de los tiempos», en referencia a que América Latina vive actualmente una transición democrática «en la cual 13 de 16 paí­ses están profundizando su democracia, poniendo en jaque a los poderes fácticos y a las fuerzas polí­ticas de raigambre neoliberal; así­ como el contexto polí­tico es otro, y la Iglesia no puede desconocerlo en su misión evangelizadora».

   (El diácono Romualdo Tishudo le pregunta a cierta mujer de vida muy disipada: -¿Por qué usted siempre usa botas? La damisela responde: -Es que me dijeron que Dios salva a las personas devotas)